8 de abril, 2026

Santiago, Chile – En una jornada marcada por el compromiso con la justicia ambiental, Fundación Basura, en colaboración con la Municipalidad de Santiago, UMI Fund y la Alianza Global para Alternativas a la Incineración (GAIA), presentó oficialmente la publicación: “Fortalecimiento del Reciclaje de base en el modelo Ferias libres Cero desperdicio”.


El evento, realizado tras la conmemoración del Día Internacional Basura Cero, destacó un esfuerzo colectivo por transformar los sistemas alimentarios locales. La iniciativa se centró en el estudio de caso de la Feria Pedro Lagos, en la comuna de Santiago, donde se logró articular el trabajo de feriantes, recicladores de base y voluntarios para evitar que toneladas de residuos orgánicos terminaran en rellenos sanitarios.

El impacto del desperdicio de alimentos

Durante la presentación, se compartieron cifras críticas que sustentan la urgencia de este modelo:


● Se estima que las 425 ferias libres de la Región Metropolitana generan más de 70 mil toneladas de residuos orgánicos anualmente.
● El desperdicio de alimentos es responsable del 10% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero, especialmente metano.
● En la implementación del modelo en Santiago, se evitaron más de 3 toneladas de residuos mediante la donación de alimentos aptos para consumo y el compostaje de restos orgánicos.

Justicia ambiental y reciclaje de base

Uno de los hitos principales de la jornada fue el reconocimiento de las y los recicladores de base como gestores clave de la materia orgánica. “Esta es mucho más que una guía; es una hoja de ruta para que municipios, gremios y la sociedad civil puedan replicar este modelo”, señaló Camila Rivero, gestora de proyectos de Fundación Basura.


El evento contó con un panel de expertos integrado por Carolina Urmeneta, Directora de Economía Circular y Residuos del Global Methane Hub, Isabel Aguilera Subdirectora de Medio Ambiente de la I. Municipalidad de Santiago y Diego Ponce de León, Inspector de cuentas y reciclador de base de la Cooperativa Recicla Yungay, quienes discutieron la importancia de formalizar el rol del reciclaje de base en la gestión urbana para alcanzar metas climáticas globales, principalmente el materia de disminución de emisiones de metano.

“Necesitamos eliminar la disposición de orgánicos en rellenos sanitarios, pero cuando tenemos que focalizar esa disposición el modelo de las Ferias libres Cero desperdicio nos permite avanzar en esa solución”, manifestó Carolina Urmeneta.

El evento contó con una destacada convocatoria de figuras del sector público y privado. Entre los asistentes participaron Daniela Potocnjak, Analista de Sustentabilidad y Cambio Climático de la Oficina de Estudios y Políticas Agrarias (ODEPA) del Ministerio de Agricultura; Carolina Rivera, Gerente de Marketing y Asuntos Corporativos de la planta de compostaje Armony Sustentable; Ana María Briceño, presidenta de la Cooperativa Recicla Yungay; Nyssmi Cordero, representante legal de la Cooperativa Responde Verde y Mariela Pino, Campañista en mitigación de metano para América Latina en GAIA. Además, se sumaron equipos municipales de comunas como Maipú, Quinta Normal, Quilpué, San Miguel, La Florida, La Granja y El Bosque, entre otras.

Reconocimiento al compromiso

Para cerrar la actividad, se hizo entrega del Galardón Chungungo, una pieza que simboliza el trabajo colaborativo y el esfuerzo por dignificar un oficio que, hasta ahora, era invisible para muchos, pero vital para el planeta.


Por su parte, Tamara Ortega, Directora Ejecutiva de Fundación Basura concluyó “Cada vez que evitamos que una tonelada de residuos orgánicos termine en un relleno sanitario, estamos haciendo justicia ambiental. En este proyecto vimos que no basta con reciclar; necesitamos reconocer a los y las recicladoras de base como los verdaderos gestores del cambio. Al unir su esfuerzo con el de los feriantes, logramos que lo que era un problema gigante de desperdicio se convierta en una oportunidad para alimentar y cuidar a nuestra comunidad”.

Relator de la ONU advierte que la Ley de Economía Circular en México no prohíbe los plásticos de un solo uso. Los países deben avanzar en medidas concretas para prohibir los plásticos de un solo uso y abordar la contaminación que generan.


Ciudad de México, 20 de marzo de 2026. El Relator Especial de las Naciones Unidas sobre sustancias tóxicas y derechos humanos, Marcos Orellana, expresó su preocupación frente a los intentos de dar por cumplido el amparo que exige la prohibición de plásticos de un solo uso en México mediante la promulgación de la Ley General de Economía Circular (LGEC).

La declaración se da en el contexto de una sentencia judicial impulsada por organizaciones de la sociedad civil, entre ellas Greenpeace México, El Poder del Consumidor y Acción Ecológica, que reconoce la obligación del Estado de adoptar medidas efectivas para enfrentar los impactos de estos productos, incluyendo su posible prohibición para garantizar el derecho a un medio ambiente sano y a la salud.

Sin embargo, diversas organizaciones han advertido que este cumplimiento podría verse debilitado si se considera suficiente la implementación de la LGEC, una normativa que no establece restricciones claras a los plásticos de un solo uso ni medidas efectivas para reducir su producción y consumo.

En este sentido, el relator enfatizó que la Ley General de Economía Circular no prohíbe los plásticos de un solo uso, por lo que no puede considerarse suficiente para cumplir con el fallo judicial, al tratarse de enfoques distintos. Asimismo, señaló que la Responsabilidad Extendida al Productor (REP) presenta debilidades en la legislación actual, al no contemplar contribuciones económicas por parte de la industria para la gestión de residuos.

En conferencia de prensa, Orellana indicó que la economía circular puede ser una herramienta útil solo si es químicamente segura. Desde la sociedad civil, se ha advertido que el modelo promovido en México incluye procesos como la pirólisis, los cuales no cumplen con este criterio y representan riesgos asociados a la liberación de sustancias tóxicas.

Contaminación plástica y salud: una preocupación creciente

Las declaraciones del relator se enmarcan en un creciente cuerpo de evidencia científica sobre los impactos de los plásticos y microplásticos a lo largo de todo su ciclo de vida, incluyendo efectos en los ecosistemas, la salud humana y el ejercicio de los derechos humanos.

Orellana también alertó sobre el aumento en la importación de residuos hacia México, los cuales pueden ser utilizados en procesos como el coprocesamiento para generar combustibles de bajo costo para la industria. Sin embargo, advirtió que estos procesos trasladan los impactos a la población, afectando su salud y perpetuando un modelo de economía lineal que no es sostenible.

Diversos estudios han demostrado que los plásticos, diseñados para un uso efímero pero con una alta persistencia ambiental, se fragmentan en microplásticos que contaminan el agua, el suelo y los alimentos. A esto se suma la presencia de miles de sustancias químicas potencialmente peligrosas utilizadas en su producción.

Se estima que más de 4.200 sustancias químicas están presentes en los plásticos, muchas de ellas sin regulación específica en productos en contacto con alimentos. Entre ellas se encuentran ftalatos, bisfenoles, metales pesados y sustancias perfluoroalquiladas (PFAS), conocidas como “químicos eternos” por su alta persistencia en el ambiente.

Estas sustancias ya han sido detectadas en el cuerpo humano. Al menos 1.396 compuestos asociados a materiales en contacto con alimentos han sido identificados en personas, con evidencia que los vincula a trastornos del neurodesarrollo, enfermedades cardiovasculares, obesidad y diabetes tipo 2.

Crisis en la gestión de residuos en México

El país enfrenta además una crisis en la gestión de residuos. Actualmente existen 2.338 sitios de disposición final, muchos de ellos sin control adecuado. Solo el 7,2% cuenta con básculas, el 14,4% tiene control de acceso y apenas el 13,7% dispone de geomembranas para evitar la contaminación del suelo.

La falta de infraestructura adecuada ha derivado en impactos directos en la salud de las comunidades, evidenciando una emergencia ambiental y sanitaria que aún no ha sido abordada de manera integral.

Llamado a fortalecer la regulación y evitar falsas soluciones

Ante este escenario, las organizaciones firmantes sostienen que el Gobierno Federal y el Poder Legislativo deben avanzar en políticas públicas más robustas, incluyendo reformas a la Ley General para la Prevención y Gestión Integral de los Residuos (LGPGIR), orientadas a la eliminación progresiva de los plásticos de un solo uso.

Asimismo, enfatizan la necesidad de descartar soluciones que agravan la crisis, como la incineración, la pirólisis, el coprocesamiento y la termovalorización.

El pronunciamiento del Relator Especial refuerza la urgencia de alinear las políticas públicas en México con estándares internacionales en materia de derechos humanos y sustancias tóxicas, y de avanzar hacia modelos de producción y consumo que prioricen la salud pública, la reducción de la contaminación plástica y la prevención de la exposición a sustancias peligrosas.

Organizaciones firmantes:

Greenpeace México A.C. , El Poder del Consumidor, Acción Ecológica, Fronteras Comunes, No Es Basura, Asociación Ecológica Santo Tomás.

Conoce más:

3 de marzo, 2026

Con el objetivo de fortalecer capacidades locales y promover soluciones estructurales frente al aumento sostenido de los residuos sólidos en el país, el Centro Salvadoreño de Tecnología Apropiada (CESTA) desarrolló dos actividades estratégicas: la segunda jornada del Seminario de gestión integral de desechos sólidos dirigida a municipalidades, y el foro público “La invasión plástica en El Salvador: Importación y exportación de desechos plásticos”. Ambos espacios pusieron en el centro la transición hacia modelos basura cero como respuesta técnica, social y ambiental a la crisis de los residuos.


Municipalidades fortalecen capacidades técnicas para avanzar hacia basura cero

En el marco del proceso formativo impulsado por CESTA, representantes de nueve alcaldías y de organizaciones de sociedad civil participaron en la segunda jornada del Seminario de gestión integral de desechos sólidos.

El objetivo general fue establecer lineamientos que conduzcan a los municipios hacia una gestión sustentable de los desechos sólidos, reduciendo al mínimo la generación de basura y fortalecer la planificación institucional mediante una Hoja de Ruta hacia Municipios Cero Basura.

Durante la sesión se abordaron contenidos técnicos sobre tipos de plásticos, micro y nano plásticos, reciclaje e impactos ambientales y sanitarios, incluyendo los riesgos asociados a la incineración de residuos. La discusión subrayó que estas tecnologías representan falsas soluciones, ya que liberan contaminantes altamente tóxicos como dioxinas y furanos, con impactos directos en la salud y el ambiente.

“Para evitar una crisis de basura de grandes proporciones en un futuro cercano y dar sustentabilidad a la gestión de desechos sólidos, es necesario implementar nuevas acciones creativas que no solo se concentren en la etapa final de la recolección y disposición, sino que abarquen todas las etapas, desde la generación, almacenamiento, recolección, transporte, recuperación y disposición final de desechos y consideren los aspectos económicos, ecológicos, sociales y políticos.”, señaló Laura Mejía, de CESTA.

Por otro lado, el contexto institucional presenta desafíos complejos para que los gobiernos locales implementen acciones relacionadas a los residuos sólidos , por ejemplo, la reducción del Fondo para el Desarrollo Económico y Social (FODES), los procesos de reestructuración de los municipios a distritos y la creación en 2024 de la Autoridad Nacional de Residuos Sólidos (ANDRES) han limitado la autonomía y los recursos financieros de los gobiernos locales.

Frente a este escenario, el proceso de formación representa una contribución valiosa para el fortalecimiento de capacidades de los gobiernos municipales, aportando herramientas e información actualizada y una propuesta para la gestión sustentable de los desechos sólidos. En CESTA, esperan que a futuro cada gobierno municipal cuente con su hoja de ruta clara, realista y aplicable en el corto y mediano plazo, con metas medibles y un compromiso institucional; que cuenten con una visión estratégica con el fin de alcanzar Municipios basura cero.

“Este proceso educativo ha permitido conocer las diversas aristas desde lo ambiental, social, político de la problemática del mal manejo de los desechos sólidos. Esto ha permitido sensibilizar a los /as funcionarios municipales y participantes, para que revisen sus planes operativos e iniciativas para una gestión sustentable de los desechos sólidos y la reducción de la contaminación especialmente de los desechos plásticos.”, afirmó Laura Mejía de CESTA.

Foro nacional analiza la importación de desechos plásticos y sus impactos

Como parte del fortalecimiento de la formación ambiental y política, CESTA realizó además el foro “La invasión plástica en El Salvador”, con la participación de 60 personas entre jóvenes, universidades, recicladores de base, comunidades urbanas, organizaciones sociales y referentes municipales.

El objetivo fue actualizar a la sociedad salvadoreña sobre la magnitud de los desechos plásticos que ingresan al país, así como sobre la creciente generación interna de basura plástica. El espacio incluyó un análisis de la Convención de Basilea y sus enmiendas sobre desechos plásticos peligrosos, examinando el estado de su implementación a nivel nacional.

El foro puso en evidencia que El Salvador continúa recibiendo importantes volúmenes de desechos plásticos desde Estados Unidos, lo que incrementa la vulnerabilidad territorial y ambiental. Las y los participantes coincidieron en la necesidad de fortalecer la coordinación regional y la capacidad de respuesta informada para enfrentar esta problemática.

“Es muy importante hablar sobre importación y exportación de desechos plásticos porque seguimos siendo uno de los países que más recibe basura de Estados Unidos y la población tiene que estar informada para demandar nuestros derechos a no aumentar la vulnerabilidad del territorio. Podemos a nivel regional, encontrar estrategias comunes para enfrentar estas problemáticas.”, comentó Linda Rubio de CESTA.

Entre las principales conclusiones se destacó la urgencia de profundizar la formación político-ambiental, mantener el análisis crítico sobre las dinámicas de importación y exportación de residuos, y articular estrategias comunes que prioricen la justicia ambiental y la reducción en la fuente.

Resultados y reflexiones

Más allá de los contenidos técnicos, ambos espacios dejaron una reflexión transversal, la gestión de residuos sólidos no puede abordarse únicamente desde la infraestructura, sino que debe hacerse desde un enfoque integral que considere dimensiones económicas, ecológicas, sociales y políticas. La transición hacia basura cero requiere voluntad institucional, participación comunitaria y decisiones basadas en evidencia.

Con estos procesos, CESTA refuerza su apuesta por soluciones locales, socialmente justas, ambientalmente responsables y sin falsas soluciones como la incineración de residuos.

Sobre CESTA

  • Frente a las crisis socioambientales planetarias que tienen sus causas inmediatas en el modelo de desarrollo inadecuado y en la estructura de poder que sustenta ese modelo; CESTA contribuye a impulsar esos cambios estructurales que permitan construir sociedades más sustentables con justicia social, ambiental y de género.
  • Sitio web: cesta-foe.org.sv/
  • Redes sociales: Instagram / Facebook / X

La sociedad civil insta a la nueva Presidencia a garantizar mayor transparencia e inclusión.

PARA SU PUBLICACIÓN INMEDIATA: 7 de febrero de 2026


Ginebra, Suiza – El 7 de febrero, los Estados Parte se reunieron en Ginebra, Suiza, en el marco del INC-5.3 para elegir a una nueva Presidencia de las negociaciones del Tratado de plásticos.

El anterior Presidente, el embajador Luis Vayas Valdivieso de Ecuador, anunció formalmente su renuncia a finales del año pasado, generando un vacío de liderazgo en un momento decisivo del proceso. Durante su gestión, las negociaciones fueron objeto de reiteradas críticas por la falta de transparencia, lo que socavó aún más la frágil confianza de los países y de los observadores en el proceso. De manera sistemática, la Presidencia se alineó con el mínimo común denominador, pese al aumento de la ambición por parte de la mayoría de los Estados.

Ahora que el embajador Julio Cordano, Chile, asume la conducción del proceso, la membresía de GAIA le insta a trazar un rumbo distinto al de su antecesor y a restablecer la confianza mediante la recuperación de la transparencia, el ejercicio de una conducción neutral, la habilitación de una toma de decisiones eficaz y la garantía de un acceso y una representación adecuados de la sociedad civil en las negociaciones. Pero lo más importante, deberá sostener la ambición asumida por los Estados Parte desde el inicio del proceso: entregar al mundo un tratado que aborde el ciclo de vida completo de los plásticos, desde la extracción hasta la disposición final,  priorizando la ciencia independiente, los derechos humanos y el liderazgo del Sur Global por sobre los intereses corporativos y de los petroestados.

Larisa de Orbe, Acción Ecológica México:

“El Sur Global ha sido históricamente una de las regiones más afectadas por el ciclo de vida de los plásticos, y por eso ha liderado las metas más ambiciosas. La nueva Presidencia debe reconocer este liderazgo y garantizar que su voz sea escuchada.”

Cecilia Bianco, Taller Ecologista:

“La Presidencia debe asegurar el cumplimiento de la Resolución 5/14 sobre el ciclo de vida de los plásticos, desde la extracción de materias primas hasta la disposición final. Es esencial reducir la producción de plásticos mediante metas globales vinculantes.”

Jam Lorenzo, BAN Toxics:

“La elección de una nueva Presidencia es un paso importante, pero un tratado que aborde todo el ciclo de vida de los plásticos solo será posible si los Estados dejan de proteger a los grandes contaminadores. Proteger la salud humana y el ambiente debe ser el objetivo central.”

Shahriar Hossain, Bangladesh:

“En esta etapa de las negociaciones, lo que falta no es evidencia, sino ambición. La ciencia es clara y los impactos son innegables. Se necesita voluntad política colectiva para lograr un tratado vinculante y creíble que actúe en el origen del problema.”

Robert Kitumaini Chikwanine, SOPRODE RDC:

“La sociedad civil aporta las voces de las comunidades afectadas, conocimiento independiente y la vigilancia necesaria para un tratado creíble. La Presidencia debe garantizar nuestro acceso y asegurar un proceso transparente e inclusivo.”

Kwame Ofori, Ako Foundation:“Para millones de personas que sufren a diario el impacto de la contaminación plástica, este liderazgo es lo que determinará si la ciencia, la justicia y los medios de subsistencia se garantizan o se retrasan”.

Frankie Orona, Society of Native Nations:

“Los Pueblos Indígenas y las comunidades en primera línea viven a diario los impactos de la contaminación plástica. Su participación es esencial para que sus derechos, saberes y realidades no queden relegados frente a los intereses de los contaminadores.”

Contacto de prensa:

Camila Aguilera | camila@no-burn.org | +56 9 8913 6198

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GAIA es una alianza mundial de más de 1000 grupos de base, organizaciones no gubernamentales y personas de más de 90 países. Con nuestro trabajo, buscamos impulsar un cambio global hacia la justicia ambiental mediante el fortalecimiento de los movimientos sociales de base que promueven soluciones a los residuos y la contaminación. Imaginamos un mundo justo y sin basura cero, basado en el respeto por los límites ecológicos y los derechos de las comunidades, donde las personas estén libres de la carga de la contaminación tóxica y los recursos se conserven de manera sostenible, sin quemarse ni tirarse a la basura.

5 de febrero, 2026

Con una apuesta por la educación como motor de transformación social y ambiental, se desarrolló en Nicaragua un proceso académico de formación en educación ambiental, que culminó con la realización del Primer seminario de educación ambiental y formación docente.

Impulsado por la Universidad Técnica de Comercio, el Centro de Investigación, Capacitación y Formación Ambiental, junto a los miembros de GAIA y Break Free From Plastic, Basura Cero Nicaragua, el proceso incluyó jornadas de formación, un ciclo de seminarios web y espacios de intercambio que permitieron fortalecer capacidades pedagógicas y metodológicas. Como resultado, nueve docentes completaron la certificación y más de 48 personas participaron activamente en las instancias virtuales previas, consolidando una comunidad educativa comprometida con el enfoque basura cero.

Para Karla Escoto, de Basura Cero Nicaragua, este camino respondió a una necesidad urgente. “En Nicaragua, el docente no suele ser considerado protagonista de la educación ambiental”, explica. Sin embargo, la experiencia acumulada en jornadas de trabajo con profesionales de la educación, sumada al involucramiento voluntario de jóvenes que ya desarrollaban acciones en colegios como reciclajes comunitarios, charlas y limpiezas de costa, evidenció que existía una base sólida sobre la cual avanzar.

Ese diagnóstico llevó a  Basura Cero Nicaragua a reflexionar sobre la importancia de incorporar durante 2025 un proceso formativo estructurado. “No se trataba solo de sensibilizar, sino de generar herramientas reales para que docentes y líderes juveniles adolescentes lideraran procesos en sus comunidades, usando los centros educativos como base de acción”, señala Karla. 

Por otro lado, uno de los momentos más significativos del proceso fue tener la oportunidad de contar con espacios de intercambio regional y escuchar las experiencias que compartieron Alicia Franco, de la Alianza Basura Cero Ecuador, Julia Elena Picado, de la Asociación Defensores del Monumento Natural Zona de los Santos, Costa Rica, y Aliz García, de Bioética, Honduras. “Hablar de basura cero en las escuelas exige partir de la experiencia vivida y sistematizada. Eso fue clave en el intercambio regional”, destaca Escoto.

Más allá del intercambio conceptual, el seminario también puso énfasis en el trabajo práctico. Las y los docentes desarrollaron herramientas que pueden aplicarse de inmediato en sus centros educativos como actividades lúdicas vinculadas al buen vivir libre de tóxicos, matrices de planificación, propuestas extracurriculares para reducir plásticos de un solo uso y orientaciones para avanzar hacia colegios basura cero.

Profesora Amalia Angulo Bonilla, Colegio Enrique de Ossó, participante de la formación docente.

Este enfoque, explica Karla, permite evaluar aprendizajes fuera del aula, identificar liderazgos juveniles y fortalecer el vínculo entre escuelas y comunidades, alineándose además con los ejes de la política educativa nacional. “Las actividades prácticas ayudan a que los y las jóvenes se conecten con experiencias reales y se alejen de dinámicas que afectan especialmente a la adolescencia”, agrega.

Más sobre Basura Cero Nicaragua:

En el Mes Internacional Basura Cero, Fundación Basura comparte las soluciones que están implementando en ferias, escuelas, municipios y espacios públicos como alternativas concretas al modelo de “usar y botar”. Desde la prevención del desperdicio de alimentos hasta la educación ambiental y gestión de residuos en eventos deportivos, el trabajo de la organización demuestra que avanzar hacia modelos basura cero es posible, y se puede adaptar a distintos contextos.

Uno de los ejemplos más representativos es el modelo Ferias Libres Cero Desperdicio, implementado desde 2021, que ya cuenta con 35 intervenciones en ferias libres de Santiago y Valparaíso, y que ha logrado que frutas y verduras que antes terminaban en un basurero se redistribuyan a organizaciones comunitarias o se valoricen a través del compostaje o la alimentación animal. Además, gracias a este programa, se han gestionado más de 30 toneladas de residuos orgánicos,  evitando la emisión de 18 toneladas de CO₂ y 3 toneladas de CH₄. 

En 2025, se dio un paso fundamental para el éxito de los modelos basura cero, la incorporación de recicladores y recicladoras de base como parte central del sistema. Su participación no solo fortaleció la recolección y clasificación de residuos, sino que también aportó reconocimiento a su trabajo. En solo dos jornadas piloto, se recuperaron más de 3.300 kilos de residuos, de los cuales 217 kg de alimentos se destinaron a una olla común que beneficia a 180 personas semanalmente, mientras que el resto fue valorizado mediante compostaje municipal. Según la Fundación, resultados como estos demuestran que las ferias libres son espacios estratégicos para soluciones con impacto ambiental y social.

La prevención de desperdicio de alimentos también llegó a los hogares. A través de los talleres Sabores sin Desperdicio, mujeres jefas de hogar, lideresas comunitarias y emprendedoras aprendieron a aprovechar partes de frutas y verduras que normalmente se descartan. Cáscaras, tallos y hojas se convirtieron en platos nutritivos, reduciendo residuos y fortaleciendo la autonomía alimentaria.

Asimismo, el programa Conexión Puma combina actividades educativas en escuelas con gestión de residuos en eventos deportivos. En el área educativa, se le enseña a niñas y niños sobre reciclaje y cuidado del medio ambiente mediante una obra de teatro y el libro didáctico “Juguemos el partido del planeta”. A la vez, en el Estadio Monumental se implementan puntos verdes para la correcta segregación de residuos generados durante los partidos de fútbol, promoviendo prácticas responsables a los hinchas.

De cara a los próximos años, Fundación Basura trabaja para ampliar el alcance de estos modelos y compartir herramientas que permitan replicarlos en más ciudades. La experiencia acumulada demuestra que las iniciativas basura cero impulsan transformaciones ambientales y sociales.

Más sobre Fundación Basura:

La Academia Basura Cero Chile reunió a participantes de distintas regiones del país con el objetivo de fortalecer capacidades para implementar programas basura cero a nivel local. La formación estuvo dirigida a implementadores de proyectos, equipos municipales y personas con roles de decisión comprometidas con un cambio ambiental y social en Chile.

La academia fue ejecutada por la Alianza Basura Cero Chile, con una metodología propuesta por la Universidad de Santiago de Chile (USACH), y se desarrolló en seis sesiones en línea, con un promedio de tres expositores por jornada, y culminó con un encuentro presencial en Melipeuco, donde las y los participantes presentaron sus proyectos finales y conocieron experiencias concretas de implementación de basura cero en el territorio.

En total, 20 personas fueron certificadas, consolidando una red nacional preparada para impulsar, replicar y fortalecer iniciativas basura cero en Chile.

[English below]

Enero, 2026.

GAIA, como alianza internacional por la justicia ambiental y climática, manifiesta su profunda preocupación y su rechazo categórico a la política de intervención, bloqueo y asedio contra Venezuela, expresada a través de acciones militares unilaterales, uso de la fuerza y diversas formas de injerencia externa por parte de Estados Unidos. Estas acciones impositivas violan el derecho internacional, la Constitución de los Estados Unidos, y vulneran la autonomía de la población venezolana para enfrentar y resolver sus desafíos políticos, económicos y sociales, sin ocupación, tutelajes ni imposiciones extranjeras.

América Latina y el Caribe es una región con vocación de paz, y rechazamos cualquier intento de convertir la región en un escenario de disputas geopolíticas o de reimponer lógicas de dominación orientadas a la apropiación de tierras, recursos y decisiones soberanas en beneficio de corporaciones transnacionales estadounidenses. La soberanía no es negociable: emana de los pueblos, y el derecho a la libre determinación es un pilar irrenunciable.

Desde una perspectiva de justicia ambiental y climática, sostenemos que la defensa de la vida, los territorios y la democracia está profundamente ligada a la forma en que producimos, consumimos y gestionamos los bienes comunes. En este marco, GAIA impulsa un cambio sistémico que transforme economías extractivas y coloniales en modelos regenerativos. Estas luchas están inseparablemente unidas a la defensa de los derechos humanos y de la naturaleza, y a la urgencia de enfrentar un modelo de desarrollo que profundiza el consumo, contamina ecosistemas y agrava la crisis climática para sostener intereses corporativos y la expansión de los combustibles fósiles. La expansión de los combustibles fósiles es precisamente lo que pretende el presidente Trump con la invasión a Venezuela.

Por todo lo anterior, exigimos respeto irrestricto a la soberanía y a la autodeterminación de los pueblos y el fin inmediato de la intervención militar contra Venezuela. El Norte Global debe responder defendiendo los derechos humanos y tomando acciones conjuntas para impedir que continúe la usurpación de la soberanía de un país por parte de otro. La aceptación de la intervención estadounidense a través del silencio y la inacción, sería una amenaza para la soberanía de todos los países y pueblos.

Continuaremos nuestra tarea irrestricta de acción por la justicia climática y por un cambio sistémico que ponga los derechos humanos y los derechos de la naturaleza por encima del lucro corporativo y la lógica colonial.


Statement rejecting US military intervention against Venezuela

January, 2026.

GAIA, as an international alliance for environmental and climate justice, expresses its deep concern and categorical rejection of the policy of intervention, blockade and siege against Venezuela, expressed through unilateral military actions, use of force and various forms of external interference by the United States. These impositions violate international law and the U.S. Constitution, and undermine the autonomy of the Venezuelan people to face and resolve their political, economic and social challenges without foreign occupation, tutelage or impositions.

Latin America and the Caribbean is a region committed to peace, and we reject any attempt to turn the region into a stage for geopolitical disputes or to reimpose a logic of domination aimed at appropriating land, resources and sovereign decisions for the benefit of US transnational corporations. Sovereignty is non-negotiable: it emanates from the people, and the right to self-determination is an inalienable pillar.

From a perspective of environmental and climate justice, we maintain that the defence of life, territories and democracy is deeply linked to the way we produce, consume and manage common goods. In this context, GAIA promotes systemic change that transforms extractive and colonial economies into regenerative models. These struggles are inseparably linked to the defence of human rights and nature, and to the urgent need to confront a development model that increases consumption, pollutes ecosystems and exacerbates the climate crisis in order to sustain corporate interests and the expansion of fossil fuels. Fossil fuel expansion is precisely what President Trump intends with the invasion of Venezuela.

For all the above reasons, we demand unrestricted respect for the sovereignty and self-determination of peoples and an immediate end to military intervention against Venezuela. The Global North must respond by defending human rights and taking joint action to prevent the continued usurpation of one country’s sovereignty by another. Accepting US intervention through silence and inaction would be a threat to the sovereignty of all countries and peoples.

We will continue our unconditional work for climate justice and for systemic change that puts human rights and the rights of nature above corporate profit and colonial logic.

Ciudad de México, 9 de diciembre de 2025. – Organizaciones de la sociedad civil se manifestaron frente a la Cámara de Diputados para denunciar la aprobación “fast track” y “en lo oscurito” de la nueva Ley General de Economía Circular, impulsada por los diputados Ricardo Monreal y Raúl Bolaños Cacho Cué y elaborada por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) junto con el sector privado.

Con pancartas que decían “LEY DE ECONOMÍA CIRCULAR = LICENCIA PARA CONTAMINAR” y “QUEMAR BASURA MATA”, activistas exigieron frenar de inmediato el avance legislativo de esta iniciativa y abrir un proceso real de consulta pública con comunidades, especialistas y sociedad civil.

Las organizaciones Acción Ecológica, El Poder del Consumidor, Fronteras Comunes, Asociación Ecológica Santo Tomás, No Es Basura (NEB) y Greenpeace México denunciaron que esta ley es una “simulación” y que su elaboración excluyó por completo la participación ciudadana, violando el Acuerdo de Escazú, que obliga al Estado mexicano a garantizar la participación pública en asuntos ambientales.La propuesta también incumple obligaciones judiciales previas, incluyendo un amparo que ordena legislar para prohibir los plásticos de un solo uso.

Las organizaciones calificaron la ley como un “retroceso ambiental y social”, y señalaron cuatro motivos clave por los que no debe ser aprobada:

1. Apuesta por la incineración y no por la prevención

La iniciativa sitúa a la termovalorización (incineración de basura) como eje central, ignorando el principio básico de la economía circular: el mejor residuo es el que no se genera.

Las organizaciones recalcan que este proceso no es limpio ni renovable, genera gases de efecto invernadero, dioxinas y furanos altamente tóxicos, y requiere grandes volúmenes de basura, incluidos materiales reciclables. Mientras tanto, alternativas como el ecodiseño, la reducción de envases o la reutilización pueden evitar contaminación, reducir emisiones y generar más empleos que la incineración.

2. Privilegia intereses económicos sobre la salud y el ambiente

Aunque la iniciativa se presenta como ambiental, privilegia criterios económicos. La Secretaría de Economía tendría un rol central en aprobar acuerdos, dejando en segundo plano la salud, la protección ambiental y los derechos humanos.

Además, abre la puerta a “falsas soluciones”, como bonos verdes y créditos de carbono, que permiten a las empresas evitar cambios reales en sus procesos contaminantes.

3. Mantiene el modelo lineal y debilita la Responsabilidad Extendida del Productor (REP)

La propuesta no busca transformar la forma en que se diseñan, producen o consumen los productos. No incorpora medidas para promover durabilidad, reparación y reutilización.

Sin estas herramientas, el país continúa atrapado en el modelo de “usar y tirar”, que depende de extracción constante de recursos y genera altos costos ambientales y económicos.

Si bien se menciona la REP, su implementación sería gradual y flexible, excluyendo impactos sociales y de salud vinculados a todo el ciclo de vida de los productos.

4. Excluye a la sociedad civil y omite la salud pública

La ley carece de indicadores sanitarios, mecanismos de transparencia y trazabilidad de sustancias químicas peligrosas, y tampoco considera una coordinación con el sector salud.

Para las organizaciones, omitir la voz de las comunidades genera leyes injustas, poco efectivas y sin legitimidad social. Ignorar la salud pública solo incrementa desigualdades y eleva costos futuros en atención médica.

Las organizaciones advirtieron que la iniciativa es contraria al mandato principal de SEMARNAT: proteger el ambiente y la salud de la población. En lugar de promover la reducción de residuos y la transición hacia modelos sostenibles, la ley normaliza prácticas contaminantes y debilita el marco legal existente, y afirmaron, no responde a la magnitud del desafío socioambiental del país.