Asamblea de recicladores de América Latina en Panamá: hacia la profesionalización y el reconocimiento del trabajo de los recicladores

Del 21 al 23 de abril, Ciudad de Panamá recibió a representantes de agrupaciones de recicladores de 15 países que, después de estos años de pandemia, volvieron a reunirse en persona en una nueva Asamblea de la Red de recicladores de América Latina y el Caribe. La reunión tuvo por objetivo centrarse en la profesionalización de los recicladores y contó con una nutrida agenda, en la que se desarrollaron una marcha por el Día de la Tierra, talleres formativos y la elección de las nuevas secretarías. 

El movimiento reciclador en Panamá

Que Ciudad de Panamá fuera la sede de la asamblea no es una situación al azar. Hoy, la gestión de residuos en el país y el medio de subsistencia de los aproximadamente 2.000 recicladores está en crisis. Los lugares de recuperación de residuos de los recicladores se concentran principalmente en la capital, y el trabajo se desarrolla en vertederos a cielo abierto, con sus consecuentes riesgos y duras condiciones de trabajo. Esta situación de riesgo genera también diferencias en el patrón de género que se acostumbra ver en las agrupaciones de recicladores en nuestra región que están integradas principalmente por mujeres: en el caso de Panamá, el trabajo en vertederos realizado por mujeres recicladoras representa tan solo un 25% del total  (Farnum y Kelly, 2018).

El problema de gestión de residuos sólidos en Panamá pasa también por los altos niveles de generación de residuos per càpita. Se estima que a diario se producen 1,2 kg diarios de residuos por persona, de los cuales más del 90% se entierra, por eso, aún habiendo acuerdo en que no es la situación ideal, lo cierto es que el trabajo en vertederos a cielo abierto no solo representa una fuente concreta de sustento para miles de familias panameñas, sino que también es la forma más importante de recuperación de residuos sólidos del país, y esto debe ser reconocido. A pesar de esto, las y los recicladores que trabajan en los 62 vertederos a cielo abierto sufren constantemente la amenaza del desalojo, tal como ocurre en Cerro Patacón, el relleno sanitario más grande de Panamá, que luego de la privatización pasó de tener una galera para el reciclaje con 1.300 recicladores a tan solo 80, poniendo en riesgo el sustento de sus familias y el deterioro del ya precario sistema de recuperación de material reciclable. 

Ante esta situación, la Asociación Nacional de Recicladores de Panamá fue la sede perfecta para desarrollar la Asamblea internacional de la RedLacre, en la que las agrupaciones de recicladores locales se nutrieron de la experiencia de sus compañeros, y en el Día de la Tierra se realizó una marcha hasta la Asamblea Legislativa Nacional donde se entregó a los parlamentarios un documento con la situación actual de los recicladores y sus demandas que incluyen acceso a los residuos, inclusión, reconocimiento y pago por servicio, entre otros. 

Si bien se vislumbran algunas posibilidades de avance en materia de inclusión con la implementación de normativa REP y el Plan Municipal de Gestión Integral de Residuos Sólidos (PMGIRS) redactado en 2015 y que busca promover una gestión de residuos más sostenible al año 2035, en la primera parte de los componentes y objetivos del programa señala que en el componente de economía de mercado “se incluiría a la población más vulnerable” y que “se impulsará un mercado basado en el aprovechamiento de residuos con énfasis en la población vulnerable”, apareciendo explícitamente el término “recolector de base” sólo en los objetivos específicos y entre otros actores que entrarían como negocios basados en el aprovechamiento de residuos.

Taller “La crisis del plástico”

Los talleres de capacitación cubrieron temas como Derechos Humanos, cierre de vertederos, Ley REP, economía circular, normativas y la contaminación por plásticos. GAIA estuvo a cargo de desarrollar el taller relacionado con la crisis del plástico, y para ello se trabajó con cuatro cartillas temáticas: 1) Ciclo de vida, 2) Falsas soluciones, 3) Tratado global UNEA y 4) Producción y aditivos. Luego de una presentación donde se entregaron detalles de cada cartilla, los recicladores trabajaron en grupo para discutir en conjunto sobre la importancia de estos temas para su trabajo y desarrollo organizacional, y a través de un vocero señalaron sus conclusiones y los puntos que consideraron fundamentales para compartir con sus agrupaciones.

En la mayoría de los grupos se destacó la preocupación relativa a los daños a la salud que les puede generar trabajar con plásticos tóxicos y su manejo inapropiado, la necesidad de asegurar la reciclabilidad de los materiales a través de mejores diseños y no mediante la generación de más residuos y  finalmente, cómo la integración de los recicladores en el Tratado de plásticos de la UNEA sirve de inspiración para las agrupaciones en formación y que el espacio que han logrado deben usarlo y aprovecharlo al máximo.

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