Latin America & the Caribbean

Large group of diverse people posing for a photo at a community event promoting breaking free from plastic, indoors with a banner '#BreakFreeFromPlastic'.

Entre el 21 y el 25 de abril, organizaciones de América Latina y el Caribe se reunieron en El Salvador y Costa Rica en una agenda que combinó articulación regional, incidencia política y diálogo público frente a la crisis de residuos. Las actividades incluyeron el encuentro de membresías de GAIA y Break Free From Plastic, un seminario internacional con tomadores de decisión, un cine foro en la Universidad de Costa Rica y un conversatorio sobre valorización de residuos orgánicos en la Asamblea Legislativa de Costa Rica.


4 de mayo, 2026

Al momento de escribir este texto, se cumplen dos semanas desde que empezaban a llegar miembros de GAIA y Break From Plastic a San Salvador, y el grupo de WhatsApp “Evento Centroamericano GAIA BFFP” ya estaba recibiendo mensajes y fotos de quienes emprendían viaje desde Guatemala, Costa Rica, Panamá, Honduras y Nicaragua. 

El Pulgarcito de América nos recibió con una ciudad que no escatima en colores, una paleta de verdes intensos en su vegetación, fachadas rosadas, azules y amarillas, y el canto constante de las aves que nos acompañó todos los días. 

Así llegamos al primer encuentro de miembros de GAIA y Break Free From Plastic en Centroamérica, al que se le sumó una serie de actividades con tomadores de decisión en El Salvador y Costa Rica.

Aquí les contamos lo que pasó dentro y fuera del encuentro.

Empezamos a conocernos “en el furgón”

Several adults chatting near a black Nissan van parked in a courtyard with trees and a weathered wall behind them.

Apenas llegamos, y antes de comenzar oficialmente el encuentro, empezamos a conocernos (y a reírnos) desde nuestras diferencias. La información de llegada decía que afuera del aeropuerto nos iba a esperar “un furgón”, esto refiriéndose a una van de pasajeros (como la de la foto), pero resulta que en Centroamérica un furgón es lo que en otras partes sería un camión de carga pesada, y los miembros se preguntaban cómo los iban a llevar en un transporte tan grande. Lo bueno es que nadie se complicó demasiado y la idea de llegar al hotel en un camión no era un problema. Adaptación y voluntad, como la membresía que siempre encuentra la forma de adaptarse y avanzar.

Bienvenida a CESTA

Llegamos a CESTA y lo primero que vimos fueron las cientos de bicicletas del proyecto ECO-BICI CESTA que impulsa el uso de la bicicleta como un medio de transporte sustentable en El Salvador. Ya dentro del salón, partimos el encuentro con dinámicas de presentación. Algunas personas solo se habían visto a través de una pantalla, así que para empezar a conocernos realmente, compartimos las historias de nuestros nombres. Los orígenes iban desde canciones como “María Teresa  y Danilo”, jugadores de fútbol, parientes, olvidos e indecisiones.

Medio en broma, Ricardo Navarro, presidente de CESTA, nos dio la bienvenida a “una iniciativa que comenzó como una organización de jóvenes ambientalistas, pero que se ha transformado en un asilo de ancianos.” La verdad, CESTA es una de las organizaciones con más trayectoria de nuestra membresía, y cumple ni más ni menos que 46 años este año.

Residuos orgánicos 

En el primer bloque, Mariela explicó por qué si hablamos de clima, tenemos que hablar de residuos orgánicos. Dio detalles sobre la importancia de reducir las emisiones de metano, y cómo algo tan cotidiano como el desperdicio de alimentos termina teniendo un impacto climático significativo. También mostró proyectos en marcha de la membresía, publicaciones y espacios de capacitación que están empujando soluciones en la región. 

Crisis de los plásticos

El bloque inició presentando la contaminación plástica como una crisis global, pero que no es un problema que se resuelve solo gestionando residuos. Alejandra hizo un recorrido por la historia del plástico, sus impactos en la salud y el momento decisivo que atraviesan hoy las negociaciones del Tratado global de plásticos de la ONU. También se dieron más detalles de las falsas soluciones como la incineración, co-incineración, pirólisis y la amenaza que representan a la salud de las personas y el medio ambiente.

Soluciones de reuso y herramientas 

En esta sección se mostraron herramientas creadas desde Break Free From Plastic y GAIA en la región, como el mapa de políticas para plásticos  y la guía para usar la base de datos contra la incineración, para luego pasar a las experiencias de reuso en la región y las rutas basura cero de BFFP. Para cerrar, cada organización compartió en grupos sus propios avances, lo que aún falta y, hacia dónde quieren seguir. 

Recicladores de base y transición justa

En el encuentro contamos con la participación de recicladores de El Salvador, y de Keyla de Nicaragua y Danilo de Panamá, quienes compartieron su experiencia en el reciclaje con recicladores en la región. En este bloque, la conversación se centró en el panorama futuro en relación a la gestión de residuos con recicladores, como reducción y gestión de los residuos orgánicos; y se compartió un adelanto del documento sobre reuso recién publicado por encargo de la Alianza Internacional de Recicladores, titulado “Explorando la reutilización inclusiva en Ecuador”. Luego se dio paso al concepto de transición justa para “avanzar sin dejar a nadie atrás y asegurando trabajo digno para quienes ya sostienen gran parte de la gestión de residuos.”

Fortalecimiento del movimiento

Ya en el último bloque del día, después de mucho trabajo, y digamos la verdad, después de comer muchos mangos ciruela, cerramos el día con cómo formamos una red unida y con identidad, los elementos y recursos disponibles para apoyar a la membresía, y cómo el apoyo en comunicaciones en BFFP y GAIA nos ayuda a salir “del círculo de hombres y mujeres araña”. 

Cerramos el primer día con la presentación de experiencias de Alianzas Basura Cero en Brasil, Ecuador y Chile. 

Día 2

Seminario internacional basura cero y panel de conversación

En el marco del Día de la Madre Tierra, iniciamos la jornada con un seminario donde se presentó información relevante sobre la crisis de residuos y por qué basura cero no es solo una alternativa, sino el camino necesario. 

La proyección del documental Burning Injustice dio paso a que un panel integrado por miembros de Panamá, Guatemala, y Costa Rica abordara en un  conversatorio las soluciones frente a la crisis de residuos, con foco en estrategias de basura cero impulsadas desde la sociedad civil. 

En el espacio contamos con la presencia de las diputadas Marcela Villatoro y Claudia Ortiz y representantes de más de 10 municipios de la región. 

Finalmente se hizo entrega de un reconocimiento a diez municipios comprometidos con la construcción de modelos de gestión de residuos orientados a la estrategia de basura cero.

Taller técnico para municipios

El taller se desarrolló en torno a residuos orgánicos y la crisis del plástico. Al comienzo, se volvió a insistir en el rol fundamental que tiene la valorización de residuos orgánicos dentro de los compromisos climáticos, y luego, la conversación se abrió hacia la crisis de la contaminación por plástico, sus impactos sociales y ambientales, y el tratado global de plásticos. También se alertó sobre las falsas soluciones que amenazan las estrategias de basura cero.

Recapitulamos entre nuégados y atol de yuca

Mientras las y los representantes de los municipios se concentraban en el taller técnico, la membresía inició una discusión sobre cómo seguir el trabajo en conjunto como bloque regional. También, y gracias a la virtuosa memoria de Deybid de Honduras, hicimos un recorrido por los momentos que marcaron nuestro encuentro para, luego de comer unos ricos nuégados con atol de yuca, reunirnos en un círculo para agradecer y cerrar el día.

Por supuesto que no nos fuimos de El Salvador sin probar las pupusas. En la cena de despedida fuimos a una pupusería a compartir antes de partir al día siguiente.

Hola Costa Rica, ¡pura vida!

El Salvador no nos quería dejar ir y nos despidió con un temblor de 5.2 grados,  para dar paso a unas turbulencias que nos dieron la bienvenida a Costa Rica: ¡Pura vida!  

Group of about 15 adults posing for a photo indoors in front of wood-paneled walls, smiling for the camera.

Ya en San José,  y sorteando cómo encontrar direcciones exactas (las direcciones en Costa Rica… un asunto complicado) llegamos a la Universidad de Costa Rica para el cine foro ¿Qué es la incineración y cómo afecta a nuestras comunidades? organizado por Bloque verde, el programa de Kioscos socioambientales de la UCR, Güitite y la Universidad de Costa Rica. 

Eric Morales Mora, profesional en Salud Ambiental y docente Escuela de Tecnologías en Salud nos dio una introducción de bienvenida, para luego pasar al documental y cerrar con la situación de la incineración en Costa Rica a cargo de Mauricio Álvarez, docente de la Escuela de Geografía y Ciencias Políticas, y con iniciativas actuales de incineración en Costa Rica a cargo de Ronald Arrieta, Doctor Ingeniero en Biotecnología, docente jubilado de la Escuela de Química de la UCR.

Conversatorio en la Asamblea Nacional

Último día, un café chorreado y en camino a la Asamblea Nacional para participar en el foro: “Valorización de residuos orgánicos en Costa Rica”, organizado por la Asociación Costarricense de Biogás, GAIA, el despacho de la Diputada Independiente Cynthia Córdoba  y el Instituto Global para el Crecimiento Verde. 

En el espacio compartimos detalles de cómo los sistemas de basura cero son una estrategia que puede reducir de manera continua la cantidad de residuos. Además, repasamos los riesgos climáticos, económicos y a la salud de la incineración.

En la ronda de conversación, Marlene Chacón de San Antonio Recicla, recalcó que la incineración amenaza el trabajo de las y los recicladores, y la importancia de avanzar en la educación ambiental como herramienta para evitar falsas soluciones en Costa Rica.

Nos despedimos de Centroamérica llenas de agradecimiento a cada organización, representante de municipios y a CESTA por recibirnos en su casa. Sabemos que los vínculos, aprendizajes y la ruta que empieza a tomar forma en la región será un avance fundamental para seguir posicionando las iniciativas de basura cero en América Latina. 

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En el encuentro participaron:

  • Asociación Defensores del Monumento Natural Zona los Santos 
  • San Antonio Recicla /y colectivo Costa Rica Hacia Basura cero
  • CENPAD (Centro para la Paz, Ambiente y Desarrollo)
  • Basura Cero Nicaragua / CICFA
  • Basura Cero Nicaragua, Escuela Agroecológica
  • CESTA, El Salvador
  • Central de Recicladores de Base Nicaragua 
  • Colectivo Tz’unun Ya’
  • Asociación para la Promoción y el Desarrollo de la Comunidad CEIBA
  • ECO-RE 
  • FAS PANAMA
  • Movimiento nacional de Recicladores de Panamá

8 de abril, 2026

Santiago, Chile – En una jornada marcada por el compromiso con la justicia ambiental, Fundación Basura, en colaboración con la Municipalidad de Santiago, UMI Fund y la Alianza Global para Alternativas a la Incineración (GAIA), presentó oficialmente la publicación: “Fortalecimiento del Reciclaje de base en el modelo Ferias libres Cero desperdicio”.


El evento, realizado tras la conmemoración del Día Internacional Basura Cero, destacó un esfuerzo colectivo por transformar los sistemas alimentarios locales. La iniciativa se centró en el estudio de caso de la Feria Pedro Lagos, en la comuna de Santiago, donde se logró articular el trabajo de feriantes, recicladores de base y voluntarios para evitar que toneladas de residuos orgánicos terminaran en rellenos sanitarios.

El impacto del desperdicio de alimentos

Durante la presentación, se compartieron cifras críticas que sustentan la urgencia de este modelo:


● Se estima que las 425 ferias libres de la Región Metropolitana generan más de 70 mil toneladas de residuos orgánicos anualmente.
● El desperdicio de alimentos es responsable del 10% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero, especialmente metano.
● En la implementación del modelo en Santiago, se evitaron más de 3 toneladas de residuos mediante la donación de alimentos aptos para consumo y el compostaje de restos orgánicos.

Justicia ambiental y reciclaje de base

Uno de los hitos principales de la jornada fue el reconocimiento de las y los recicladores de base como gestores clave de la materia orgánica. “Esta es mucho más que una guía; es una hoja de ruta para que municipios, gremios y la sociedad civil puedan replicar este modelo”, señaló Camila Rivero, gestora de proyectos de Fundación Basura.


El evento contó con un panel de expertos integrado por Carolina Urmeneta, Directora de Economía Circular y Residuos del Global Methane Hub, Isabel Aguilera Subdirectora de Medio Ambiente de la I. Municipalidad de Santiago y Diego Ponce de León, Inspector de cuentas y reciclador de base de la Cooperativa Recicla Yungay, quienes discutieron la importancia de formalizar el rol del reciclaje de base en la gestión urbana para alcanzar metas climáticas globales, principalmente el materia de disminución de emisiones de metano.

“Necesitamos eliminar la disposición de orgánicos en rellenos sanitarios, pero cuando tenemos que focalizar esa disposición el modelo de las Ferias libres Cero desperdicio nos permite avanzar en esa solución”, manifestó Carolina Urmeneta.

El evento contó con una destacada convocatoria de figuras del sector público y privado. Entre los asistentes participaron Daniela Potocnjak, Analista de Sustentabilidad y Cambio Climático de la Oficina de Estudios y Políticas Agrarias (ODEPA) del Ministerio de Agricultura; Carolina Rivera, Gerente de Marketing y Asuntos Corporativos de la planta de compostaje Armony Sustentable; Ana María Briceño, presidenta de la Cooperativa Recicla Yungay; Nyssmi Cordero, representante legal de la Cooperativa Responde Verde y Mariela Pino, Campañista en mitigación de metano para América Latina en GAIA. Además, se sumaron equipos municipales de comunas como Maipú, Quinta Normal, Quilpué, San Miguel, La Florida, La Granja y El Bosque, entre otras.

Reconocimiento al compromiso

Para cerrar la actividad, se hizo entrega del Galardón Chungungo, una pieza que simboliza el trabajo colaborativo y el esfuerzo por dignificar un oficio que, hasta ahora, era invisible para muchos, pero vital para el planeta.


Por su parte, Tamara Ortega, Directora Ejecutiva de Fundación Basura concluyó “Cada vez que evitamos que una tonelada de residuos orgánicos termine en un relleno sanitario, estamos haciendo justicia ambiental. En este proyecto vimos que no basta con reciclar; necesitamos reconocer a los y las recicladoras de base como los verdaderos gestores del cambio. Al unir su esfuerzo con el de los feriantes, logramos que lo que era un problema gigante de desperdicio se convierta en una oportunidad para alimentar y cuidar a nuestra comunidad”.

Relator de la ONU advierte que la Ley de Economía Circular en México no prohíbe los plásticos de un solo uso. Los países deben avanzar en medidas concretas para prohibir los plásticos de un solo uso y abordar la contaminación que generan.


Ciudad de México, 20 de marzo de 2026. El Relator Especial de las Naciones Unidas sobre sustancias tóxicas y derechos humanos, Marcos Orellana, expresó su preocupación frente a los intentos de dar por cumplido el amparo que exige la prohibición de plásticos de un solo uso en México mediante la promulgación de la Ley General de Economía Circular (LGEC).

La declaración se da en el contexto de una sentencia judicial impulsada por organizaciones de la sociedad civil, entre ellas Greenpeace México, El Poder del Consumidor y Acción Ecológica, que reconoce la obligación del Estado de adoptar medidas efectivas para enfrentar los impactos de estos productos, incluyendo su posible prohibición para garantizar el derecho a un medio ambiente sano y a la salud.

Sin embargo, diversas organizaciones han advertido que este cumplimiento podría verse debilitado si se considera suficiente la implementación de la LGEC, una normativa que no establece restricciones claras a los plásticos de un solo uso ni medidas efectivas para reducir su producción y consumo.

En este sentido, el relator enfatizó que la Ley General de Economía Circular no prohíbe los plásticos de un solo uso, por lo que no puede considerarse suficiente para cumplir con el fallo judicial, al tratarse de enfoques distintos. Asimismo, señaló que la Responsabilidad Extendida al Productor (REP) presenta debilidades en la legislación actual, al no contemplar contribuciones económicas por parte de la industria para la gestión de residuos.

En conferencia de prensa, Orellana indicó que la economía circular puede ser una herramienta útil solo si es químicamente segura. Desde la sociedad civil, se ha advertido que el modelo promovido en México incluye procesos como la pirólisis, los cuales no cumplen con este criterio y representan riesgos asociados a la liberación de sustancias tóxicas.

Contaminación plástica y salud: una preocupación creciente

Las declaraciones del relator se enmarcan en un creciente cuerpo de evidencia científica sobre los impactos de los plásticos y microplásticos a lo largo de todo su ciclo de vida, incluyendo efectos en los ecosistemas, la salud humana y el ejercicio de los derechos humanos.

Orellana también alertó sobre el aumento en la importación de residuos hacia México, los cuales pueden ser utilizados en procesos como el coprocesamiento para generar combustibles de bajo costo para la industria. Sin embargo, advirtió que estos procesos trasladan los impactos a la población, afectando su salud y perpetuando un modelo de economía lineal que no es sostenible.

Diversos estudios han demostrado que los plásticos, diseñados para un uso efímero pero con una alta persistencia ambiental, se fragmentan en microplásticos que contaminan el agua, el suelo y los alimentos. A esto se suma la presencia de miles de sustancias químicas potencialmente peligrosas utilizadas en su producción.

Se estima que más de 4.200 sustancias químicas están presentes en los plásticos, muchas de ellas sin regulación específica en productos en contacto con alimentos. Entre ellas se encuentran ftalatos, bisfenoles, metales pesados y sustancias perfluoroalquiladas (PFAS), conocidas como “químicos eternos” por su alta persistencia en el ambiente.

Estas sustancias ya han sido detectadas en el cuerpo humano. Al menos 1.396 compuestos asociados a materiales en contacto con alimentos han sido identificados en personas, con evidencia que los vincula a trastornos del neurodesarrollo, enfermedades cardiovasculares, obesidad y diabetes tipo 2.

Crisis en la gestión de residuos en México

El país enfrenta además una crisis en la gestión de residuos. Actualmente existen 2.338 sitios de disposición final, muchos de ellos sin control adecuado. Solo el 7,2% cuenta con básculas, el 14,4% tiene control de acceso y apenas el 13,7% dispone de geomembranas para evitar la contaminación del suelo.

La falta de infraestructura adecuada ha derivado en impactos directos en la salud de las comunidades, evidenciando una emergencia ambiental y sanitaria que aún no ha sido abordada de manera integral.

Llamado a fortalecer la regulación y evitar falsas soluciones

Ante este escenario, las organizaciones firmantes sostienen que el Gobierno Federal y el Poder Legislativo deben avanzar en políticas públicas más robustas, incluyendo reformas a la Ley General para la Prevención y Gestión Integral de los Residuos (LGPGIR), orientadas a la eliminación progresiva de los plásticos de un solo uso.

Asimismo, enfatizan la necesidad de descartar soluciones que agravan la crisis, como la incineración, la pirólisis, el coprocesamiento y la termovalorización.

El pronunciamiento del Relator Especial refuerza la urgencia de alinear las políticas públicas en México con estándares internacionales en materia de derechos humanos y sustancias tóxicas, y de avanzar hacia modelos de producción y consumo que prioricen la salud pública, la reducción de la contaminación plástica y la prevención de la exposición a sustancias peligrosas.

Organizaciones firmantes:

Greenpeace México A.C. , El Poder del Consumidor, Acción Ecológica, Fronteras Comunes, No Es Basura, Asociación Ecológica Santo Tomás.

Conoce más:

3 de marzo, 2026

Con el objetivo de fortalecer capacidades locales y promover soluciones estructurales frente al aumento sostenido de los residuos sólidos en el país, el Centro Salvadoreño de Tecnología Apropiada (CESTA) desarrolló dos actividades estratégicas: la segunda jornada del Seminario de gestión integral de desechos sólidos dirigida a municipalidades, y el foro público “La invasión plástica en El Salvador: Importación y exportación de desechos plásticos”. Ambos espacios pusieron en el centro la transición hacia modelos basura cero como respuesta técnica, social y ambiental a la crisis de los residuos.


Municipalidades fortalecen capacidades técnicas para avanzar hacia basura cero

En el marco del proceso formativo impulsado por CESTA, representantes de nueve alcaldías y de organizaciones de sociedad civil participaron en la segunda jornada del Seminario de gestión integral de desechos sólidos.

El objetivo general fue establecer lineamientos que conduzcan a los municipios hacia una gestión sustentable de los desechos sólidos, reduciendo al mínimo la generación de basura y fortalecer la planificación institucional mediante una Hoja de Ruta hacia Municipios Cero Basura.

Durante la sesión se abordaron contenidos técnicos sobre tipos de plásticos, micro y nano plásticos, reciclaje e impactos ambientales y sanitarios, incluyendo los riesgos asociados a la incineración de residuos. La discusión subrayó que estas tecnologías representan falsas soluciones, ya que liberan contaminantes altamente tóxicos como dioxinas y furanos, con impactos directos en la salud y el ambiente.

“Para evitar una crisis de basura de grandes proporciones en un futuro cercano y dar sustentabilidad a la gestión de desechos sólidos, es necesario implementar nuevas acciones creativas que no solo se concentren en la etapa final de la recolección y disposición, sino que abarquen todas las etapas, desde la generación, almacenamiento, recolección, transporte, recuperación y disposición final de desechos y consideren los aspectos económicos, ecológicos, sociales y políticos.”, señaló Laura Mejía, de CESTA.

Por otro lado, el contexto institucional presenta desafíos complejos para que los gobiernos locales implementen acciones relacionadas a los residuos sólidos , por ejemplo, la reducción del Fondo para el Desarrollo Económico y Social (FODES), los procesos de reestructuración de los municipios a distritos y la creación en 2024 de la Autoridad Nacional de Residuos Sólidos (ANDRES) han limitado la autonomía y los recursos financieros de los gobiernos locales.

Frente a este escenario, el proceso de formación representa una contribución valiosa para el fortalecimiento de capacidades de los gobiernos municipales, aportando herramientas e información actualizada y una propuesta para la gestión sustentable de los desechos sólidos. En CESTA, esperan que a futuro cada gobierno municipal cuente con su hoja de ruta clara, realista y aplicable en el corto y mediano plazo, con metas medibles y un compromiso institucional; que cuenten con una visión estratégica con el fin de alcanzar Municipios basura cero.

“Este proceso educativo ha permitido conocer las diversas aristas desde lo ambiental, social, político de la problemática del mal manejo de los desechos sólidos. Esto ha permitido sensibilizar a los /as funcionarios municipales y participantes, para que revisen sus planes operativos e iniciativas para una gestión sustentable de los desechos sólidos y la reducción de la contaminación especialmente de los desechos plásticos.”, afirmó Laura Mejía de CESTA.

Foro nacional analiza la importación de desechos plásticos y sus impactos

Como parte del fortalecimiento de la formación ambiental y política, CESTA realizó además el foro “La invasión plástica en El Salvador”, con la participación de 60 personas entre jóvenes, universidades, recicladores de base, comunidades urbanas, organizaciones sociales y referentes municipales.

El objetivo fue actualizar a la sociedad salvadoreña sobre la magnitud de los desechos plásticos que ingresan al país, así como sobre la creciente generación interna de basura plástica. El espacio incluyó un análisis de la Convención de Basilea y sus enmiendas sobre desechos plásticos peligrosos, examinando el estado de su implementación a nivel nacional.

El foro puso en evidencia que El Salvador continúa recibiendo importantes volúmenes de desechos plásticos desde Estados Unidos, lo que incrementa la vulnerabilidad territorial y ambiental. Las y los participantes coincidieron en la necesidad de fortalecer la coordinación regional y la capacidad de respuesta informada para enfrentar esta problemática.

“Es muy importante hablar sobre importación y exportación de desechos plásticos porque seguimos siendo uno de los países que más recibe basura de Estados Unidos y la población tiene que estar informada para demandar nuestros derechos a no aumentar la vulnerabilidad del territorio. Podemos a nivel regional, encontrar estrategias comunes para enfrentar estas problemáticas.”, comentó Linda Rubio de CESTA.

Entre las principales conclusiones se destacó la urgencia de profundizar la formación político-ambiental, mantener el análisis crítico sobre las dinámicas de importación y exportación de residuos, y articular estrategias comunes que prioricen la justicia ambiental y la reducción en la fuente.

Resultados y reflexiones

Más allá de los contenidos técnicos, ambos espacios dejaron una reflexión transversal, la gestión de residuos sólidos no puede abordarse únicamente desde la infraestructura, sino que debe hacerse desde un enfoque integral que considere dimensiones económicas, ecológicas, sociales y políticas. La transición hacia basura cero requiere voluntad institucional, participación comunitaria y decisiones basadas en evidencia.

Con estos procesos, CESTA refuerza su apuesta por soluciones locales, socialmente justas, ambientalmente responsables y sin falsas soluciones como la incineración de residuos.

Sobre CESTA

  • Frente a las crisis socioambientales planetarias que tienen sus causas inmediatas en el modelo de desarrollo inadecuado y en la estructura de poder que sustenta ese modelo; CESTA contribuye a impulsar esos cambios estructurales que permitan construir sociedades más sustentables con justicia social, ambiental y de género.
  • Sitio web: cesta-foe.org.sv/
  • Redes sociales: Instagram / Facebook / X

La sociedad civil insta a la nueva Presidencia a garantizar mayor transparencia e inclusión.

PARA SU PUBLICACIÓN INMEDIATA: 7 de febrero de 2026


Ginebra, Suiza – El 7 de febrero, los Estados Parte se reunieron en Ginebra, Suiza, en el marco del INC-5.3 para elegir a una nueva Presidencia de las negociaciones del Tratado de plásticos.

El anterior Presidente, el embajador Luis Vayas Valdivieso de Ecuador, anunció formalmente su renuncia a finales del año pasado, generando un vacío de liderazgo en un momento decisivo del proceso. Durante su gestión, las negociaciones fueron objeto de reiteradas críticas por la falta de transparencia, lo que socavó aún más la frágil confianza de los países y de los observadores en el proceso. De manera sistemática, la Presidencia se alineó con el mínimo común denominador, pese al aumento de la ambición por parte de la mayoría de los Estados.

Ahora que el embajador Julio Cordano, Chile, asume la conducción del proceso, la membresía de GAIA le insta a trazar un rumbo distinto al de su antecesor y a restablecer la confianza mediante la recuperación de la transparencia, el ejercicio de una conducción neutral, la habilitación de una toma de decisiones eficaz y la garantía de un acceso y una representación adecuados de la sociedad civil en las negociaciones. Pero lo más importante, deberá sostener la ambición asumida por los Estados Parte desde el inicio del proceso: entregar al mundo un tratado que aborde el ciclo de vida completo de los plásticos, desde la extracción hasta la disposición final,  priorizando la ciencia independiente, los derechos humanos y el liderazgo del Sur Global por sobre los intereses corporativos y de los petroestados.

Larisa de Orbe, Acción Ecológica México:

“El Sur Global ha sido históricamente una de las regiones más afectadas por el ciclo de vida de los plásticos, y por eso ha liderado las metas más ambiciosas. La nueva Presidencia debe reconocer este liderazgo y garantizar que su voz sea escuchada.”

Cecilia Bianco, Taller Ecologista:

“La Presidencia debe asegurar el cumplimiento de la Resolución 5/14 sobre el ciclo de vida de los plásticos, desde la extracción de materias primas hasta la disposición final. Es esencial reducir la producción de plásticos mediante metas globales vinculantes.”

Jam Lorenzo, BAN Toxics:

“La elección de una nueva Presidencia es un paso importante, pero un tratado que aborde todo el ciclo de vida de los plásticos solo será posible si los Estados dejan de proteger a los grandes contaminadores. Proteger la salud humana y el ambiente debe ser el objetivo central.”

Shahriar Hossain, Bangladesh:

“En esta etapa de las negociaciones, lo que falta no es evidencia, sino ambición. La ciencia es clara y los impactos son innegables. Se necesita voluntad política colectiva para lograr un tratado vinculante y creíble que actúe en el origen del problema.”

Robert Kitumaini Chikwanine, SOPRODE RDC:

“La sociedad civil aporta las voces de las comunidades afectadas, conocimiento independiente y la vigilancia necesaria para un tratado creíble. La Presidencia debe garantizar nuestro acceso y asegurar un proceso transparente e inclusivo.”

Kwame Ofori, Ako Foundation:“Para millones de personas que sufren a diario el impacto de la contaminación plástica, este liderazgo es lo que determinará si la ciencia, la justicia y los medios de subsistencia se garantizan o se retrasan”.

Frankie Orona, Society of Native Nations:

“Los Pueblos Indígenas y las comunidades en primera línea viven a diario los impactos de la contaminación plástica. Su participación es esencial para que sus derechos, saberes y realidades no queden relegados frente a los intereses de los contaminadores.”

Contacto de prensa:

Camila Aguilera | camila@no-burn.org | +56 9 8913 6198

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GAIA es una alianza mundial de más de 1000 grupos de base, organizaciones no gubernamentales y personas de más de 90 países. Con nuestro trabajo, buscamos impulsar un cambio global hacia la justicia ambiental mediante el fortalecimiento de los movimientos sociales de base que promueven soluciones a los residuos y la contaminación. Imaginamos un mundo justo y sin basura cero, basado en el respeto por los límites ecológicos y los derechos de las comunidades, donde las personas estén libres de la carga de la contaminación tóxica y los recursos se conserven de manera sostenible, sin quemarse ni tirarse a la basura.

5 de febrero, 2026

Con una apuesta por la educación como motor de transformación social y ambiental, se desarrolló en Nicaragua un proceso académico de formación en educación ambiental, que culminó con la realización del Primer seminario de educación ambiental y formación docente.

Impulsado por la Universidad Técnica de Comercio, el Centro de Investigación, Capacitación y Formación Ambiental, junto a los miembros de GAIA y Break Free From Plastic, Basura Cero Nicaragua, el proceso incluyó jornadas de formación, un ciclo de seminarios web y espacios de intercambio que permitieron fortalecer capacidades pedagógicas y metodológicas. Como resultado, nueve docentes completaron la certificación y más de 48 personas participaron activamente en las instancias virtuales previas, consolidando una comunidad educativa comprometida con el enfoque basura cero.

Para Karla Escoto, de Basura Cero Nicaragua, este camino respondió a una necesidad urgente. “En Nicaragua, el docente no suele ser considerado protagonista de la educación ambiental”, explica. Sin embargo, la experiencia acumulada en jornadas de trabajo con profesionales de la educación, sumada al involucramiento voluntario de jóvenes que ya desarrollaban acciones en colegios como reciclajes comunitarios, charlas y limpiezas de costa, evidenció que existía una base sólida sobre la cual avanzar.

Ese diagnóstico llevó a  Basura Cero Nicaragua a reflexionar sobre la importancia de incorporar durante 2025 un proceso formativo estructurado. “No se trataba solo de sensibilizar, sino de generar herramientas reales para que docentes y líderes juveniles adolescentes lideraran procesos en sus comunidades, usando los centros educativos como base de acción”, señala Karla. 

Por otro lado, uno de los momentos más significativos del proceso fue tener la oportunidad de contar con espacios de intercambio regional y escuchar las experiencias que compartieron Alicia Franco, de la Alianza Basura Cero Ecuador, Julia Elena Picado, de la Asociación Defensores del Monumento Natural Zona de los Santos, Costa Rica, y Aliz García, de Bioética, Honduras. “Hablar de basura cero en las escuelas exige partir de la experiencia vivida y sistematizada. Eso fue clave en el intercambio regional”, destaca Escoto.

Más allá del intercambio conceptual, el seminario también puso énfasis en el trabajo práctico. Las y los docentes desarrollaron herramientas que pueden aplicarse de inmediato en sus centros educativos como actividades lúdicas vinculadas al buen vivir libre de tóxicos, matrices de planificación, propuestas extracurriculares para reducir plásticos de un solo uso y orientaciones para avanzar hacia colegios basura cero.

Profesora Amalia Angulo Bonilla, Colegio Enrique de Ossó, participante de la formación docente.

Este enfoque, explica Karla, permite evaluar aprendizajes fuera del aula, identificar liderazgos juveniles y fortalecer el vínculo entre escuelas y comunidades, alineándose además con los ejes de la política educativa nacional. “Las actividades prácticas ayudan a que los y las jóvenes se conecten con experiencias reales y se alejen de dinámicas que afectan especialmente a la adolescencia”, agrega.

Más sobre Basura Cero Nicaragua:

En el Mes Internacional Basura Cero, Fundación Basura comparte las soluciones que están implementando en ferias, escuelas, municipios y espacios públicos como alternativas concretas al modelo de “usar y botar”. Desde la prevención del desperdicio de alimentos hasta la educación ambiental y gestión de residuos en eventos deportivos, el trabajo de la organización demuestra que avanzar hacia modelos basura cero es posible, y se puede adaptar a distintos contextos.

Uno de los ejemplos más representativos es el modelo Ferias Libres Cero Desperdicio, implementado desde 2021, que ya cuenta con 35 intervenciones en ferias libres de Santiago y Valparaíso, y que ha logrado que frutas y verduras que antes terminaban en un basurero se redistribuyan a organizaciones comunitarias o se valoricen a través del compostaje o la alimentación animal. Además, gracias a este programa, se han gestionado más de 30 toneladas de residuos orgánicos,  evitando la emisión de 18 toneladas de CO₂ y 3 toneladas de CH₄. 

En 2025, se dio un paso fundamental para el éxito de los modelos basura cero, la incorporación de recicladores y recicladoras de base como parte central del sistema. Su participación no solo fortaleció la recolección y clasificación de residuos, sino que también aportó reconocimiento a su trabajo. En solo dos jornadas piloto, se recuperaron más de 3.300 kilos de residuos, de los cuales 217 kg de alimentos se destinaron a una olla común que beneficia a 180 personas semanalmente, mientras que el resto fue valorizado mediante compostaje municipal. Según la Fundación, resultados como estos demuestran que las ferias libres son espacios estratégicos para soluciones con impacto ambiental y social.

La prevención de desperdicio de alimentos también llegó a los hogares. A través de los talleres Sabores sin Desperdicio, mujeres jefas de hogar, lideresas comunitarias y emprendedoras aprendieron a aprovechar partes de frutas y verduras que normalmente se descartan. Cáscaras, tallos y hojas se convirtieron en platos nutritivos, reduciendo residuos y fortaleciendo la autonomía alimentaria.

Asimismo, el programa Conexión Puma combina actividades educativas en escuelas con gestión de residuos en eventos deportivos. En el área educativa, se le enseña a niñas y niños sobre reciclaje y cuidado del medio ambiente mediante una obra de teatro y el libro didáctico “Juguemos el partido del planeta”. A la vez, en el Estadio Monumental se implementan puntos verdes para la correcta segregación de residuos generados durante los partidos de fútbol, promoviendo prácticas responsables a los hinchas.

De cara a los próximos años, Fundación Basura trabaja para ampliar el alcance de estos modelos y compartir herramientas que permitan replicarlos en más ciudades. La experiencia acumulada demuestra que las iniciativas basura cero impulsan transformaciones ambientales y sociales.

Más sobre Fundación Basura:

[English below]

Enero, 2026.

GAIA, como alianza internacional por la justicia ambiental y climática, manifiesta su profunda preocupación y su rechazo categórico a la política de intervención, bloqueo y asedio contra Venezuela, expresada a través de acciones militares unilaterales, uso de la fuerza y diversas formas de injerencia externa por parte de Estados Unidos. Estas acciones impositivas violan el derecho internacional, la Constitución de los Estados Unidos, y vulneran la autonomía de la población venezolana para enfrentar y resolver sus desafíos políticos, económicos y sociales, sin ocupación, tutelajes ni imposiciones extranjeras.

América Latina y el Caribe es una región con vocación de paz, y rechazamos cualquier intento de convertir la región en un escenario de disputas geopolíticas o de reimponer lógicas de dominación orientadas a la apropiación de tierras, recursos y decisiones soberanas en beneficio de corporaciones transnacionales estadounidenses. La soberanía no es negociable: emana de los pueblos, y el derecho a la libre determinación es un pilar irrenunciable.

Desde una perspectiva de justicia ambiental y climática, sostenemos que la defensa de la vida, los territorios y la democracia está profundamente ligada a la forma en que producimos, consumimos y gestionamos los bienes comunes. En este marco, GAIA impulsa un cambio sistémico que transforme economías extractivas y coloniales en modelos regenerativos. Estas luchas están inseparablemente unidas a la defensa de los derechos humanos y de la naturaleza, y a la urgencia de enfrentar un modelo de desarrollo que profundiza el consumo, contamina ecosistemas y agrava la crisis climática para sostener intereses corporativos y la expansión de los combustibles fósiles. La expansión de los combustibles fósiles es precisamente lo que pretende el presidente Trump con la invasión a Venezuela.

Por todo lo anterior, exigimos respeto irrestricto a la soberanía y a la autodeterminación de los pueblos y el fin inmediato de la intervención militar contra Venezuela. El Norte Global debe responder defendiendo los derechos humanos y tomando acciones conjuntas para impedir que continúe la usurpación de la soberanía de un país por parte de otro. La aceptación de la intervención estadounidense a través del silencio y la inacción, sería una amenaza para la soberanía de todos los países y pueblos.

Continuaremos nuestra tarea irrestricta de acción por la justicia climática y por un cambio sistémico que ponga los derechos humanos y los derechos de la naturaleza por encima del lucro corporativo y la lógica colonial.


Statement rejecting US military intervention against Venezuela

January, 2026.

GAIA, as an international alliance for environmental and climate justice, expresses its deep concern and categorical rejection of the policy of intervention, blockade and siege against Venezuela, expressed through unilateral military actions, use of force and various forms of external interference by the United States. These impositions violate international law and the U.S. Constitution, and undermine the autonomy of the Venezuelan people to face and resolve their political, economic and social challenges without foreign occupation, tutelage or impositions.

Latin America and the Caribbean is a region committed to peace, and we reject any attempt to turn the region into a stage for geopolitical disputes or to reimpose a logic of domination aimed at appropriating land, resources and sovereign decisions for the benefit of US transnational corporations. Sovereignty is non-negotiable: it emanates from the people, and the right to self-determination is an inalienable pillar.

From a perspective of environmental and climate justice, we maintain that the defence of life, territories and democracy is deeply linked to the way we produce, consume and manage common goods. In this context, GAIA promotes systemic change that transforms extractive and colonial economies into regenerative models. These struggles are inseparably linked to the defence of human rights and nature, and to the urgent need to confront a development model that increases consumption, pollutes ecosystems and exacerbates the climate crisis in order to sustain corporate interests and the expansion of fossil fuels. Fossil fuel expansion is precisely what President Trump intends with the invasion of Venezuela.

For all the above reasons, we demand unrestricted respect for the sovereignty and self-determination of peoples and an immediate end to military intervention against Venezuela. The Global North must respond by defending human rights and taking joint action to prevent the continued usurpation of one country’s sovereignty by another. Accepting US intervention through silence and inaction would be a threat to the sovereignty of all countries and peoples.

We will continue our unconditional work for climate justice and for systemic change that puts human rights and the rights of nature above corporate profit and colonial logic.

Ciudad de México, 9 de diciembre de 2025. – Organizaciones de la sociedad civil se manifestaron frente a la Cámara de Diputados para denunciar la aprobación “fast track” y “en lo oscurito” de la nueva Ley General de Economía Circular, impulsada por los diputados Ricardo Monreal y Raúl Bolaños Cacho Cué y elaborada por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) junto con el sector privado.

Con pancartas que decían “LEY DE ECONOMÍA CIRCULAR = LICENCIA PARA CONTAMINAR” y “QUEMAR BASURA MATA”, activistas exigieron frenar de inmediato el avance legislativo de esta iniciativa y abrir un proceso real de consulta pública con comunidades, especialistas y sociedad civil.

Las organizaciones Acción Ecológica, El Poder del Consumidor, Fronteras Comunes, Asociación Ecológica Santo Tomás, No Es Basura (NEB) y Greenpeace México denunciaron que esta ley es una “simulación” y que su elaboración excluyó por completo la participación ciudadana, violando el Acuerdo de Escazú, que obliga al Estado mexicano a garantizar la participación pública en asuntos ambientales.La propuesta también incumple obligaciones judiciales previas, incluyendo un amparo que ordena legislar para prohibir los plásticos de un solo uso.

Las organizaciones calificaron la ley como un “retroceso ambiental y social”, y señalaron cuatro motivos clave por los que no debe ser aprobada:

1. Apuesta por la incineración y no por la prevención

La iniciativa sitúa a la termovalorización (incineración de basura) como eje central, ignorando el principio básico de la economía circular: el mejor residuo es el que no se genera.

Las organizaciones recalcan que este proceso no es limpio ni renovable, genera gases de efecto invernadero, dioxinas y furanos altamente tóxicos, y requiere grandes volúmenes de basura, incluidos materiales reciclables. Mientras tanto, alternativas como el ecodiseño, la reducción de envases o la reutilización pueden evitar contaminación, reducir emisiones y generar más empleos que la incineración.

2. Privilegia intereses económicos sobre la salud y el ambiente

Aunque la iniciativa se presenta como ambiental, privilegia criterios económicos. La Secretaría de Economía tendría un rol central en aprobar acuerdos, dejando en segundo plano la salud, la protección ambiental y los derechos humanos.

Además, abre la puerta a “falsas soluciones”, como bonos verdes y créditos de carbono, que permiten a las empresas evitar cambios reales en sus procesos contaminantes.

3. Mantiene el modelo lineal y debilita la Responsabilidad Extendida del Productor (REP)

La propuesta no busca transformar la forma en que se diseñan, producen o consumen los productos. No incorpora medidas para promover durabilidad, reparación y reutilización.

Sin estas herramientas, el país continúa atrapado en el modelo de “usar y tirar”, que depende de extracción constante de recursos y genera altos costos ambientales y económicos.

Si bien se menciona la REP, su implementación sería gradual y flexible, excluyendo impactos sociales y de salud vinculados a todo el ciclo de vida de los productos.

4. Excluye a la sociedad civil y omite la salud pública

La ley carece de indicadores sanitarios, mecanismos de transparencia y trazabilidad de sustancias químicas peligrosas, y tampoco considera una coordinación con el sector salud.

Para las organizaciones, omitir la voz de las comunidades genera leyes injustas, poco efectivas y sin legitimidad social. Ignorar la salud pública solo incrementa desigualdades y eleva costos futuros en atención médica.

Las organizaciones advirtieron que la iniciativa es contraria al mandato principal de SEMARNAT: proteger el ambiente y la salud de la población. En lugar de promover la reducción de residuos y la transición hacia modelos sostenibles, la ley normaliza prácticas contaminantes y debilita el marco legal existente, y afirmaron, no responde a la magnitud del desafío socioambiental del país.