por Magdalena Donoso, Coordinador de GAIA América Latina y El Caribe

La pandemia Covid-19 ha tenido un profundo impacto en la forma en la que manejamos los residuos trayendo consigo desafíos ambientales, sociales y culturales. Para millones de personas que se ganan la vida en el sector informal, las medidas de aislamiento que garanticen su seguridad representan una dramática amenaza a su sustento. Los recicladores de base, quienes desempeñan el rol esencial, pero ingrato de recolectar y segregar nuestros residuos y los materiales reciclables sin el reconocimiento formal y sin la protección de las municipalidades, están enfrentando una grave amenaza. 15 millones de trabajadores informales del sector de los residuos y sus familias arriesgan perder su medio de sustento debido al Covid-19.

La vulneración de los derechos fundamentales de los recicladores ha sido materia de permanente preocupación, y es uno de los elementos que ha motivado a que los trabajadores se organicen a nivel local, regional y global, desde cooperativas a alianzas creadas en conjunto con GAIA y otros para fortalecer el apoyo regional e internacional. Los recicladores de base ven amenazados y vulnerados sus derechos fundamentales todos los días. Esto incluye condiciones de trabajo inseguras e insalubres, obstáculos para acceder a material reciclable de manera segura y restricciones de movilidad dentro de la ciudad. Además, los sistemas y políticas de manejo de residuos se han diseñado sin participación, consulta y consideración de los recicladores de base, y con falta de políticas públicas que reconozcan su trabajo mediante el pago por el servicio que entregan o mejoras en sus condiciones de trabajo. En tanto, se ve un creciente reemplazo de los recicladores y su trabajo por actores públicos o privados y un continuo amedrentamiento por parte de las fuerzas de seguridad. 

En este contexto, la capacidad de los recicladores para enfrentar esta crisis es extremadamente limitada, en especial comparada con los trabajadores formales. Por lo tanto, la responsabilidad de los gobiernos es un requerimiento urgente: es fundamental que se aprueben de inmediato medidas paliativas de protección social para estos trabajadores, que les asegure un ingreso mínimo que cubra sus necesidades básicas de alimento, casa y medicinas hasta que su trabajo vuelva a la normalidad. Para las ciudades y países donde la recolección de residuos continúa, se le debe entregar a los recicladores el equipo protector necesario para desarrollar su trabajo en forma segura para evitar la exposición al Covid-19. 

Hoy es más importante que nunca apoyar, en todas las instancias públicas, la posición de los recicladores como actores fundamentales de la cadena de reciclaje más allá de esta situación temporal asociada al Covid-19. Los recicladores proveen un escudo de protección ante los constantes intentos de la industria de los residuos de promover soluciones de final de tubería que contaminan el medio ambiente en vez de protegerlo. 

Una vez que el periodo de contingencia para manejar el Covid-19 termine, en GAIA seguiremos trabajando arduamente para promover programas de basura cero que apoyen economías locales y contribuyan a la resiliencia local. El establecimiento de remuneraciones por el servicio que entregan los recicladores es parte de ese trabajo, porque sentará las bases para que futuras situaciones adversas no amenacen su seguridad y dignidad. 

La situación actual revela la deuda histórica que la sociedad tiene con los recicladores, quienes son actores fundamentales del movimiento para alcanzar basura cero mediante el aumento de tasas la reutilización, recuperación y reciclaje para el beneficio de la naturaleza y la población. 

Esta pandemia destaca la urgencia de promover sistemas de reciclaje local, mediante los cuales sería más rápido y fácil implementar formas alternativas para mejorar la recolección y proteger a los trabajadores.

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Las y los recicladores están haciendo esfuerzos para ayudar a sus comunidades bajo su propio riesgo. ¿Harías un esfuerzo por ellas y ellos donando al Fondo solidario de emergencia?