Día internacional de los suelos 2025: Gestión de residuos orgánicos para preservar los suelos

En el Día internacional de los suelos GAIA se suma al esfuerzo de cuidar su preservación y resaltar su vínculo con la gestión de los residuos orgánicos.

El Día internacional de los suelos se celebra desde 2013 y este año tiene como lema “Suelos sanos para ciudades saludables”. Si bien la fecha oficial es el 2013, sus orígenes se remontan al año 2002 gracias al impulso de la Unión Internacional de Ciencias del Suelo (IUSS), la cual propuso este evento en el marco de la creación de un foro colaborativo que surgió ante la necesidad de compartir experiencias sostenibles para recuperar un suelo que pensábamos era un recurso infinito

Algunos datos importantes para tener en cuenta:

  • Más del 95% de nuestros alimentos y 15 de los 18 elementos básicos químicos esenciales para las plantas proceden del suelo.
  • Hoy en día el 33% de los suelos están degradados. La erosión y una inadecuada gestión del mismo altera el equilibrio natural de la Tierra, desaprovechando recursos hídricos y reduciendo el nivel de vitaminas y nutrientes de los alimentos que producimos.
  • Las prácticas sostenibles de gestión del suelo mejoran su salud, reducen la erosión y la contaminación; y mejoran la infiltración y el almacenamiento del agua. 
  • Estas prácticas también preservan la biodiversidad, mejoran la fertilidad y contribuyen a la retención de carbono, desempeñando un papel crucial en la lucha contra el cambio climático.

El vínculo entre  los suelos  y los residuos sólidos municipales no es evidente hoy en día. Incluso, históricamente las aguas servidas se utilizaban para renovar la fertilidad de los suelos aledaños a las ciudades para poder producir alimentos. 

Se podría decir que es casi como cuando se barren las hojas caídas de los árboles, se embolsan y luego se eliminan de parques, césped o jardines. Se altera el ciclo natural de descomposición y reintegro de la materia orgánica al ciclo de la vida. 

Cuando se piensa en el suelo, casi siempre se asocia con el campo y la naturaleza. No obstante, rara vez nos detenemos a pensar que el suelo de las ciudades también es fundamental.

Este Día Mundial del Suelo 2025 pone el foco en los paisajes urbanos con el tema “Suelos sanos para ciudades saludables”. Bajo el asfalto, los edificios y las calles, existe un suelo que, si es permeable y está cubierto de vegetación, ayuda a absorber el agua de lluvia, regular la temperatura, almacenar carbono y mejorar la calidad del aire. Pero cuando se sella con cemento, pierde estas funciones, haciendo que las ciudades sean más vulnerables a inundaciones, calor extremo y contaminación.

En este sentido, basura cero busca no solamente que pensemos en los residuos con un análisis crítico, sino que ofrece también acciones reales para habitar de forma saludable y sostenible nuestras ciudades.

¿Cómo podemos cuidar de mejor manera los suelos que nos alimentan y nos acompañan?

Separar nuestros residuos en nuestro día a día resulta ser clave para poder gestionar la fracción biodegradable de los residuos (habitualmente denominados residuos orgánicos, o RROO). Al separar los restos de nuestra alimentación, del plástico, el cartón, aluminio, vidrios, etc., estamos contribuyendo a que la municipalidad, recicladores, otros agentes, o nosotros mismos podamos hacer un tratamiento adecuado o un retiro diferenciado de esta fracción, permitiendo que exista una gestión específica de estos residuos, lo que facilita el reintegrar materia orgánica, nutrientes y minerales a suelos que producen alimentos, parques o jardines. 

¿Qué métodos de tratamiento de residuos orgánicos existen?

Históricamente los residuos orgánicos se han compostado, pero  también con el paso del tiempo se han utilizado métodos más específicos como el vermicompostaje, la digestión anaeróbica y la producción de larvas de mosca soldado negra. Todos los métodos ofrecen uno o más subproductos, aprovechables para nutrir los suelos, generar energía y/o inclusive producir nuevas formas de alimentación animal. 

¿Sabías que además al separar tus residuos, contribuyes a que estos no produzcan metano?

El metano es uno de los gases de efecto invernadero más importantes en la actualidad, y al mismo tiempo un “problema” de relativamente fácil solución, que puede ser implementada de forma descentralizada, y en función de diferentes volúmenes (o toneladas), climas, y presupuestos.

Entender cuántos residuos orgánicos se tienen que gestionar, con cuánto espacio, presupuesto de inversión y operación, con cuántas personas y maquinarias se cuentan, qué normativas y reglamentos existen en las ciudades, es fundamental para diseñar un sistema descentralizado que ofrezca la posibilidad de que toda la ciudadanía pueda separar sus residuos y disfrutemos de los círculos virtuosos que esta modalidad de tratamiento ofrece.

¿Por qué es tan importante separar los residuos?

Porque de esta manera se facilita la valorización de esta fracción fértil y nutritiva; y porque evitamos contribuir a la contaminación de los suelos con microplásticos y los productos químicos nocivos asociados a su producción. 

¿Cuáles son los círculos virtuosos de la gestión diferenciada de los residuos orgánicos ?

En base al trabajo que nuestras membresías y aliados desarrollan, vemos que el aprovechamiento del compost, el humus, o del digestato de los biodigestores, empiezan a desarrollarse proyectos comunitarios urbanos o rurales, en donde la alimentación saludable pasa a ser un tema central. Quienes hayan producido tomates, lechugas, flores o hierbas medicinales, saben que el resultado se aprecia y valora mucho más, porque vemos cómo el fruto de la dedicación y el cariño, la tierra nos ofrece comida sana en nuestros platos, y nos recuerda un vínculo ancestral con la madre Tierra. 

Los vínculos que vecinos y vecinas forjan al encontrarse en torno a una compostera comunitaria, por ejemplo, son relaciones sociales sumamente importantes, creativas y valiosas, y desde allí se desprenden habitualmente el interés en almacenar y cuidar semillas ancestrales, y recetas para cuidar cultivos de plagas y enfermedades. Cuidar una huerta o un jardín hoy en día es también un espacio educativo, en sí mismo, e inclusive un oasis de paz y salud mental que es muy útil y necesario en esta vida moderna. 

En el Día internacional de los suelos, les invitamos a conocer el documento técnico Residuos orgánicos Municipales: Estrategias para reducir las emisiones de metano, y a que todos aportemos con nuestro granito de arena para hacer esta solución una realidad habitual, y que sus beneficios se observen en lindas huertas y espacios de producción de alimentos en toda América Latina.