Por Magdalena Donoso, Coordinadora de GAIA LAC

El año 2020 está llegando a su fin y ponemos en sus manos el último Newsletter de este extrañísimo periodo que nos ha tocado vivir. El origen de la pandemia y sus consencuencias tan brutales como desiguales en el mundo dan cuenta una vez más de los cambios estructurales urgentes que necesitamos.

Para nuestra red fue también un tremendo desafío. Los primeros meses y su enorme incertidumbre pusieron en jaque a varios de nuestros miembros y su superviviencia como organizaciones, y los recicladores de base se vieron dramáticamente afectados dada la precariedad laboral en la que muchos de ellos viven. La resiliencia de toda nuestra Alianza fue extraordinaria y desde GAIA intentamos estar presentes y a la altura de las circunstancias. Esperamos haber cumplido con algunas expectativas en este sentido.

Pese a este desafiante y complejo escenario, quisiera destacar un ítem en particular de todo el trabajo desarrollado este año: el de los ENCUENTROS. Fue una gran variedad de actividades e hitos que nos permitieron mantenernos conectados, unidos, contactados a través de un hilo de afecto invisible y de una fibra óptica con la que continuamos construyendo en forma colectiva a pesar de la distancia y de la imposibilidad de conspirar juntos, cara a cara, en los territorios de cada una y cada uno de ustedes. 

¡Cuántos encuentros!

  • Nuestro primer y último encuentro presencial del año ocurrió en febrero en San Salvador, donde celebramos junto con 12 organizaciones y con la coordinación de CESTA el Cuarto Encuentro contra la Incineración y por la gestión adecuada de desechos.

  • Reunimos a más de 40 organizaciones de 12 países en nuestro Encuentro Virtual Regional. 5 horas continuadas y no nos queríamos ir cuando terminó! Estamos muy felices de que ese encuentro fuera principalmente eso, un espacio de convivencia donde nos reconocimos, abrimos el corazón a nuevas membresías y conversamos sobre el presente y el futuro.

  • Hace algo más de un mes 15 personas pertenecientes a los equipos que están trabajando en torno al convenio de Basilea y comercio transfronterizo de residuos en 4 países, se reunieron para crear sinergias y apoyos mutuos para un tema que solo se puede abordar como bloque regional, desde las fortalezas nacionales.
  • El Equipo Asesor de GAIA se ha reunido 3 veces este año, aportando con alegría y generosidad a los procesos estratégicos de nuestra alianza, incluyendo nuestro estrecho diálogo con el movimiento contra los plásticos BFFP.
  • Desde la coordinación de GAIA hemos participado durante 2020 en alrededor de 8 reuniones regionales de la Red Latinoamericana de Recicladores RedLacre, habiendo estrechado con más fuerza los lazos de confianza con los recicladores de base de la región, aliados fundamentales de basura cero y contra la incineración.
  • Varios de los miembros de GAIA son también miembros principales de BFFP, y han entregado parte importante de su tiempo para aportar en las líneas de acción de ese movimiento que ha ganado importante terreno en la lucha contra los plásticos a través del impulso de políticas de basura cero y contra la incineración, entre otras materias que nos conectan.
  • A lo largo del año organizamos 4 seminarios virtuales regionales, además de 3 espacios organizados por GAIA global con traducción simultánea al español. Junto con ello diseñamos por primera vez un Conversatorio virtual, en un espacio más distendido y cercano que los seminarios virtuales.
  • También debutó este año el Espacio de Encuentro entre Miembros cuya primera versión reunió a 6 organizaciones de 4 países y que continuaremos desarrollando en 2021.
  • Las proyecciones del documental The Story of Plastic y el seguimiento al proceso de las auditorías de marca son otros espacios comunes de intercambio que nos han permitido informarnos y crecer juntos.
  • Por último, este año se lanzó la Plataforma para América Latina y el Caribe de Justicia Climática, proceso que como alianza apoyamos desde sus inicios. Hoy GAIA y varios miembros a título organizacional son parte de este grupo, a través del cual también los espacios de encuentro han inyectado vida y entusiasmo en medio de la complejidad.

El corazón de todos estos procesos han sido cada uno y cada una de ustedes. Desde la coordinación de GAIA esperamos seguir contribuyendo en unir las energías de todas y todos para seguir impulsado el buen vivir para las distintas y extraordinariamente diversas formas de vida con las que cohabitamos, en justicia y paz para todos y todas.

Una vez más, gracias infinitas!