Marzo del 2017, Ciudad de México. Comunidades del Estado de México, Hidalgo, Morelos, San Luis Potosí y de Puebla que formamos parte del Frente de Comunidades en Contra de la Incineración (FCCI), nos manifestamos hoy 23 de marzo, frente a las oficinas centrales de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) para de manera simbólica clausurarla por fungir como una de las principales promotoras a nivel nacional de impulsar proyectos de incineración de residuos en nuestras comunidades, sea que se trate de plantas incineradoras que producirán energía sucia o en plantas cementeras como un combustible contaminante, dañando nuestra salud y medio ambiente. Como una dependencia del gobierno su compromiso es proteger la salud de la naturaleza y de los seres humanos y servir a los intereses del pueblo y no de los empresarios.

Exigimos a SEMARNAT que basados en la mejor ciencia y en el principio precautorio deje de ser un promotor de la energía sucia y de combustibles alternos que son altamente tóxicos, proveniente de los procesos térmicos que no son sino una incineración disfrazada. Hacemos notar que la incineración de residuos es una práctica que a nivel mundial está dejando de ser promovida; como lo vimos en el comunicado de la Unión Europea donde deja claro que ya no se financiaran proyectos de este tipo.

Insistimos que desde el gobierno federal, los gobiernos estatales y municipales se debe buscar una forma sustentable de manejo de los residuos con verdaderos planes de Basura Cero: con separación de origen, recolección diferenciada, centro de reciclaje donde los pepenadores puedan recuperar los materiales recuperables de una forma segura y limpia, con apoyo a los recicladores y sin que los residuos sean incinerados puesto que se pierde la posibilidad que lleguen a ser reciclados.

Dentro de los proyectos de incineración de basura para la producción de energía sucia, mediante plantas incineradoras se encuentran las siguientes: la que pretenden instalar en Tizayuca, Hidalgo, que tendrá una afectación tan significativa que los impactos socio-ambientales se compartirán con el municipio de Temascalapa en el Estado de México, afectando dos entidades federativas. Hay que sumar las dos plantas que se pretenden construir en Baja California Sur: una en La Paz y otra en la zona de Los Cabos, así como la que se está promoviendo para ser construida en la Ciudad de México, que por las dimensiones que están proyectando afectará a toda el área metropolitana. De igual forma denunciamos la complicidad de SEMARNAT que en conjunto con la Embajada de los Estados Unidos y la Agencia de Cooperación Alemana (GIZ) para promover esta energía sucia mediante foros, reuniones, pláticas con distintos municipios.

Los daños que estos procesos térmicos generan han sido ampliamente documentados en otros países.

De igual forma denunciamos que las empresas cementeras instaladas en todo el país están utilizando la incineración de residuos como combustible alterno, altamente contaminante, con toda la anuencia de esta Secretaría lo que ha dejado una serie de injusticias socio-ambientales que se reflejan en la salud ambiental y humana de nuestras familias. La búsqueda por abaratar costos de producción, las cementeras utilizan residuos peligrosos e industriales como combustibles en sus hornos, sufriendo las comunidades aledañas daños irreparables en nuestra salud y medio ambiente. Desde Apaxco en el Estado de México, hasta Tamuín, en San Luis Potosí, pasando por Tuzuapan, Puebla, Atotonilco, Huichapan y Santiago de Anaya en Hidalgo denunciamos las malas prácticas de la industria cementera y sus impactos en la naturaleza.

¡No a las incineradoras!
¡No a la incineración de residuos en los hornos cementeros!

Atentamente:

Frente de Comunidades en Contra de la Incineración
Alianza Global para Alternativas a la Incineración