La casa de Lily binty Kamal está ahora a la sombra de la planta de reciclaje de plásticos en Telok Gong. Ella creció ahí y comentó que cuando era niña, su casa estaba rodeada de bosques, el aire era limpio, podía sentir el olor de las hojas y de las flores y solía pescar en los arroyos. Ahora, no hay flores, el agua está contaminada y sus hijos no pueden pescar ni salir porque hay demasiados camiones circulando por el barrio. Los caminos están llenos de trozos de plástico.

Lily Kamal mira con desgano a su hija que monta su bicicleta en los 3 metros del living de su casa. “No quiero que estén aquí”, dice sobre las plantas de reciclaje de plástico que proliferan en Telok Gong.

RESUMEN EJECUTIVO

 

Cuando China tomó medidas para proteger su territorio de la contaminación por plástico importado mediante el cierre de sus puertas a las importaciones de residuos plásticos a comienzos de 2018, la industrial global de reciclaje de plástico se sumió en el caos.

Los países ricos se habían acostumbrado a exportar su problema con el plástico, dándole poca importancia o haciendo pocos esfuerzos para asegurar que el plástico que estaban exportando se reciclara y no dañara otros países. Estados Unidos y países europeos no solo exportaron sus residuos plásticos, sino que también la contaminación asociada a deshacerse de ellos.

El año pasado China promulgó una ley llamada National Sword, por razones económicas y ambientales que incluye la contaminación por la importación y procesamiento de residuos plásticos. Al rechazar ser el vertedero del mundo, la política China -y sus repercusiones- revelaron el verdadero costo del consumo desenfrenado, la producción de plástico, los problemas y limitaciones del reciclaje como solución para un mundo que se ahoga en su propio plástico.

Los residuos plásticos, y los problemas ambientales y a la salud que causan- fueron desviados a otros lugares, sobrecargando su infraestructura y aumentando los problemas de la contaminación plástica en países en desarrollo inundados en la basura de los países ricos.

Este reporte continúa la investigación de GAIA sobre los efectos de la ley china National Sword y las consecuencias más amplias de la contaminación plástica, mientras el mundo intenta adaptarse al nuevo escenario del reciclaje mundial de plástico. Como la crisis se profundiza, este reporte se centra en tres países del Sudeste Asiático y en especial en las historias de las personas del lugar, que han estado en la primera línea del problema mundial del plástico.

Malasia importó más residuos que cualquier otro país, mientras que Tailandia tuvo el porcentaje más alto en cuanto al aumento de importaciones de residuos plásticos a nivel mundial con más de un 1000%.

Las importaciones de Indonesia aumentaron a finales de 2018 cuando Malasia y Tailandia empezaron a imponer sus propias restricciones.

A través de las historias de las personas que se enfrentan a las importaciones de plástico en sus comunidades, este reporte revela las complejas dimensiones humanas de un mercado mundial en crisis, desde las organizaciones de base que se están movilizando en contra de la contaminación plástica, hasta los desafíos que enfrentan los gobiernos de los países en desarrollo para la implementación de nuevas prohibiciones basadas en la National Sword, el crimen, las amenazas, la corrupción que gobiernan el comercio de los residuos y los constantes incentivos económicos que permiten su proliferación.  

Los peligros que enfrentan las personas que trabajan en el comercio de los residuos evidencian la verdad fundamental sobre los desechos plásticos: el reciclaje no es suficiente.

El comercio mundial de residuos plásticos pone en riesgo a las personas y a las comunidades, tiene impactos a largo plazo en la salud y en el medioambiente, facilita la continua producción de nuevos plásticos y su uso descontrolado. El reciclaje es visto como una solución, pero en realidad tan solo un 9% del plástico que se ha producido en el mundo desde 1950 se ha reciclado.

Como los países que históricamente dependían de la exportación del plástico recolectado ahora están mejorando su infraestructura para reciclarlo en forma local, queda en evidencia que el reciclaje por sí solo no es suficiente para absorber las cantidades cada vez mayores de plástico de un solo uso y sin valor que se producen y se dejan en las estanterías de las tiendas. Esto significa que los esfuerzos para transformar el reciclaje del plástico se deben complementar mediante una transformación a gran escala de producción y consumo.

A medida que las exportaciones de desechos plásticos continúan descendiendo, ahora más países están en la mira. El gobierno de Malasia, luego de tomar una posición de restricción de importaciones de plástico afronta los problemas para su implementación. No reciben ingresos fiscales de los operadores ilegales de reciclaje de plástico, pero son quienes asumen el costo de la limpieza, el cumplimiento de las normas y el monitoreo, en vez de que lo hagan las industrias o los países que son los principales responsables del problema. En Indonesia, un creciente comercio de residuos está sumergiendo localidades enteras en plástico y provocando conflictos.

En Tailandia, una campesina que vive junto un camino de una fábrica de residuos plásticos tiene un mensaje para los estadounidenses: “Ustedes son egoístas.”

La contaminación plástica ha hecho que se enferme y que ya no pueda tomar su agua. “No saquen la basura de su país. Es su basura y saben que es tóxica”, dice. “¿Por qué botan su basura en Tailandia?

 

Recomendaciones

 

Varios agentes pueden tomar importantes medidas para salvaguardar la salud humana y el medio ambiente, incluyendo las siguientes acciones:

  • Los gobiernos deben actuar en forma colectiva a través de las Naciones Unidas y de acuerdos internacionales vinculantes para enfrentar la producción, exportación, reciclaje y disposición de los plásticos.
  • Los países en desarrollo deben imponer prohibiciones para la importación de plásticos para prevenir el envío de residuos desde países de altos ingresos a comunidades pobres y  que carecen de recursos.
  • El sector privado, que es el creador del problema del plástico, está en la mejor posición para abordarlo rápidamente. El rediseño de productos, envases y sistemas de entrega para eliminar el uso de productos y envases plásticos de un solo uso es la mejor solución para la contaminación plástica.
  • Los gobiernos nacionales y locales deben priorizar la reducción en origen mediante prohibiciones a los productos y envases plásticos problemáticos y exigiendo Responsabilidad Extendida del Productor.
  • Los gobiernos deben hacer que los derechos de los recicladores y de los trabajadores del reciclaje sean centrales para la reforma del sistema. Los incentivos económicos para aceptar residuos plásticos son una fuerza dominante que habla de un gran fracaso para combatir la pobreza y asegurar sustentos decentes para todos.
  • Los gobiernos deben prohibir la incineración de plásticos, ya sea a cielo abierto, cementeras, en operaciones de plástico a combustible, como combustible en calderas artesanales o en quemas en vertederos. El cierre del comercio de residuos plásticos por sí solo no es suficiente si las comunidades pobres y marginalizadas continúan albergando tecnologías de disposición contaminantes.
  • Los países exportadores deben hacerse responsables por su reducción de plástico y reciclarlo en forma local. La inversión en infraestructura para el reciclaje local debe alcanzar resultados exitosos a nivel ambiental y social y prevenir más exportaciones. No obstante, el reciclaje de plástico no se debe usar como justificación para seguir produciendo plástico de un solo uso, sino representar un camino hacia basura cero.

REPORTE COMPLETO AQUÍ: DISCARDED: COMMUNITIES ON THE FRONTLINES OF THE GLOBL PLASTIC CRISIS