Cuando anunciamos la entrega de los microfondos de GAIA para América Latina durante este 2017, nos alegramos mucho de la posibilidad de trabajar en distintos lugares de la región en proyectos tan comprometidos de parte de nuestros miembros.

Hoy, vemos con orgullo como los fondos han sido (y, en algunos casos siguen siendo) usados por quienes se los adjudicaron de maneras sorprendentes y promisorias por lo que los proyectos que han sido financiados pueden significar para los años por venir.

Uno de los proyectos que se adjudicó los microfondos fue el de Jorge Rabey, de Argentina, titulado “Promoción del compostaje domiciliario, un gran avance hacia Basura Cero”.

Según las propias palabras de Jorge “integro GAIA y la Coalición Antiincineración a título personal. Participé en el Centro de Protección a la Naturaleza  (CeProNat) de Santa Fe desde el año 1984 hasta  mi retiro en 2009, siendo  su presidente en dos períodos en el año 1991. Participé de la Coalición Argentina Antiincineración casi desde su fundación, concurriendo a buena parte de sus reuniones plenarias y en muchas de las acciones realizadas en distintos puntos del país, incorporándome también posteriormente a GAIA”.

Como casi toda su vida laboral, el proyecto que Jorge lideró gracias a los microfondos también se desarrolló en Santa Fe, una ciudad con más de 400 mil habitantes y una influencia general en más de 1 millón de habitantes de Argentina. Ellos, a propósito de que el gobierno de esa ciudad está implementando un programa de compostaje domiciliario, con baja difusión y oposición por parte de sectores económicos que se sienten afectados. Eso provoca que el avance haya sido menor en relación con las reales posibilidades y necesidades en esta materia.

El proyecto
En palabras de Jorge, la fracción orgánica, que constituye entre el 50 y 60% del total de la basura, tiene un enorme potencial pues si se realiza en origen garantiza la inocuidad del producto, disminuye costos, provee un excelente recomponedor de suelos y fomenta las huertas familiares y comunitarias. El proyecto de microfondos permitió fue visibilizar y popularizar el método y paralelamente informar a la población sobre las externalidades negativas del actual relleno sanitario que está próximo al colapso, y explicar la problemática negativa de las soluciones que implican el uso incineración.

“Fueron una herramienta más que suma al fomento de este proceso y fueron de enorme utilidad, “pues a pesar de los beneficios de transformar la fracción orgánica en tierra fértil, el compostaje no recibe la necesaria atención del Estado, ni de organizaciones sociales y políticas y tampoco de los medios de comunicación, posiblemente porque toca intereses muy grandes, ya que saca del circuito comercial más del 50% de la basura total y produce a muy bajo costo una gran cantidad de mejorador del suelo evitando el costo económico y ambiental, además de externalidades positivas- como la inmediata mejora en la calidad de vida en la población involucrada”, explicó Jorge.

¿Cuál es de todo lo realizado con los microfondos por ti, lo que te parece más destacable y por qué?

De lo planificado se ha podido realizar con excelente resultado la capacitación mediante talleres, encuentros, clases especiales realizadas en distintos ámbitos como ferias, instituciones educativas en todos sus niveles, participación en cursos de carreras universitarias afines como nutrición y salud en la ciudad de Santa Fe y en la pequeña, pero importante localidad de San Carlos Centro, de 14.000 habitantes, distante a 50 km. de Santa Fe, ciudad medianamente industrial y en plena región sojera. En esta última ciudad sí tengo el apoyo de las autoridades municipales y participación activa de las instituciones educativas, habiendo logrado una importante cantidad de familias que comenzaron con el proceso de compostaje en sus domicilios, separando la fracción seca y está mejorando el proceso de acopio para reciclaje que se realiza en una pequeña planta municipal y casi con seguridad continuaré esta tarea el próximo año.

¿Crees que hay más iniciativas que se deban resaltar y en qué ámbito te parece más adecuado continuar, dentro de lo posible con la entrega de los microfondos?

Creo que esta tarea deberíamos continuarla y profundizarla, estamos en un punto álgido de interés por los desastres ambientales que ya sufrimos de manera continua, la población está más atenta a escuchar nuestro discurso, y esta capacitación y difusión del compostaje como eje de un cambio actitudinal en relación a la naturaleza es nuestra obligación mantenerla dejando nuevos actores para que la continúen. En palabras del Dr. Vicente Barros miembro del Panel Internacional de Cambio Climático en el Taller adaptación al Cambio Climático, Bs.As. 18/05/07: “La tecnología no es suficiente. Debe haber cambio de políticas públicas. Deben cambiar las pautas culturales de la humanidad, la sociedad consumista y el paradigma del crecimiento indefinido. Se debe reducir el consumismo absurdo y prescindible.”  En este ámbito es donde entiendo que debemos profundizar las acciones.

Respecto de cómo este proyecto fortalece el trabajo global de GAIA por Basura Cero y contra la incineración, Jorge nos aseguró que “este proyecto se inscribe dentro de las prácticas de GAIA y de la Coalición Antiincineración Argentina, lo que es un muy buen aporte para la unificación de las positivas luchas  gestadas en respuesta a las presiones de los intereses empresariales que quieren usar los residuos como fuente de energía mediante la incineración y también en defensa del sector social que históricamente ha trabajado en el reciclado.”

Jorge, un incansable.

“Tuve la suerte de haber recibido desde pequeño formación del cuidado de los hermanos no humanos que nos rodean. En la década de 1960 aprendí lo que hoy conocemos como huella ecológica, el problema de la deforestación para ganar tierras en las sierras de Córdoba, la necesidad de un consumo sustentable, nociones de soberanía alimentaria, la relación entre la calidad de la alimentación y no solo la calidad de vida sino con la vida del planeta, comprendí también cómo desde la publicidad manipulaban nuestros consumos convirtiéndonos en inconscientes depredadores de los bienes comunes al servicio del sistema de acumulación capitalista, y entonces tomé la vía de la lucha ambiental como necesaria para frenar la degradación de la humanidad de la cual hace más de 50 años que se comenzó a tomar conocimiento firme”.

Agradecemos infinitamente a Jorge Rabey por su compromiso con GAIA, pero principalmente con la comunidad desde hace tantos años y por eso reiteramos nuestro orgullo de poder haber apoyado su proyecto para el compostaje domiciliario.