Ciudad de México, México

Desde el año 2017 que alianzas y organizaciones mexicanas se han movilizado para detener el plan de construir una planta de termo valorización de residuos sólidos urbanos del consorcio Proactiva Medio Ambiente S.A de C.V. – Veolia en Ciudad de México. A raíz de esto, Greenpeace México pidió apoyo a distintas alianzas y organizaciones mexicanas para enviar una carta al BID para pedir que no se autorice un crédito de 200 millones de USD que tendrían como destino financiar el proyecto de incinerador. 

La carta fue firmada por: GAIA, IPEN, CAATA, Frente de comunidades en contra de la incineración en México, Laboratorio de investigación en desarrollo comunitario y sustentabilidad y Fronteras comunes.

Detalles del Proyecto se pueden encontrar en la página de la Corporación Interamericana de Inversiones, Miembro del Grupo BID AQUÍ


Ciudad de México, 27 de julio, 2018
BANCO INTERAMERICANO DE DESARROLLO
DIRECTORIO EJECUTIVO
Por medio de esta breve carta, y acompañado por mis colegas del Global Alliance for Incinerator Alternatives Oficina América Latina y el Caribe (GAIA), el Frente de Comunidades en Contra de la Incineración (FCCI), el Centro de Análisis y Acción en Tóxicos y sus Alternativas (CAATA), el Laboratorio de Investigación en Desarrollo Comunitario y Sustentabilidad, Fronteras Comunes e IPEN, me dirijo a Ustedes para solicitarles de manera respetuosa que reconsideren y posterguen la aprobación del financiamiento de 200 millones de dólares al proyecto Termo-APP de la Ciudad de México para la Conversión de Residuos Sólidos Urbanos a Energía, agendado para el martes 31 de julio. El motivo de esta solicitud radica en dos puntos: el rechazo de las organizaciones de la sociedad civil al proyecto de incineración por su alto impacto en la salud y el medio ambiente, y que la autoridad electa para encabezar el gobierno de la Ciudad de México a partir del próximo 5 de diciembre expresó su oposición al mismo.
El proyecto Termo-APP generó un amplio rechazo(1) de organizaciones sociales y ambientales debido a que sus emisiones contaminantes aumentarán el riesgo de daños a la salud y a la calidad de vida de los habitantes de la Ciudad de México y su Área Metropolitana, así como al medio ambiente circundante. Greenpeace elaboró un documento señalando los impactos sociales y ambientales del proyecto que el BID considera financiar (2).
Por otro lado, la Jefa de Gobierno electa (3) por un 47% de la votación para el periodo 2018-2024 ha declarado públicamente que la planta de termovalorización no evita impactos al medio ambiente (4) y que buscará revertirlo (5).
Por lo tanto, le solicito al Directorio que reconsidere la decisión de apoyar con un préstamo este proyecto tomando en cuenta la información aquí expuesta.
Esperando que hagan lugar a esta exposición de motivos y nuestra solicitud, me despido atentamente.
Gustavo Ampugnani
Director Ejecutivo
Greenpeace México, A.C.